El Arousa, a un paso del objetivo

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA

AROUSA

ALEJANDRO RODRÍGUEZ

Si el conjunto arlequinado vence este domingo al Portonovo en el campo de A Lomba, habrá conseguido de manera matemática la permanencia en Tercera División

05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?l milagro está a punto de producirse. Una segunda vuelta espectacular le ha dado como premio al Arousa la posibilidad de conseguir la permanencia en su campo y en el penúltimo encuentro de Liga. Una situación que no podían imaginar los aficionados más optimistas al inicio de la segunda vuelta. Sin embargo, los números son incontestables. Si el Arousa consigue vencer este domingo al Portonovo en el campo de A Lomba, habrá asegurado de forma matemática su continuidad en Tercera División. Llegaría el cuadro arlequinado de esta forma a los 45 puntos, la cifra que siempre se consideró como la tabla de salvación y que ya sería inalcanzable para el Viveiro y el Bergantiños. Incluso perdiendo De hecho, y tal como están las cosas tras la pasada jornada, el Arousa podría salvarse incluso perdiendo el partido del domingo. Si la derrota arlequinada se viera acompaña de los tropiezos del Alondras en el campo del Cerceda, del Viveiro en su visita al Compostela B y del Bergantiños en el terreno de juego del Lalín, la permanencia arlequinada sería un hecho. Al cuadro de Santi Padín le vale con obtener el mismo resultado que logren sus adversarios en la lucha por la permanencia. Lo cierto es que la espectacular remontada del conjunto arlequinado en la segunda vuelta se ha sustentado en su fortaleza en los encuentros como local. El equipo de Santi Padín convirtió A Lomba en un fortín y, a partir de ahí, comenzó a escalar posiciones. Y es que el Arousa se ha erigido en el cuarto mejor equipo de la categoría en su campo. Treinta y seis de los cuarenta y dos puntos que adornan su casillero llegaron en Vilagarcía. Intratables Desde que Santi Padín asumió la dirección del equipo, solamente un equipo, el Verín, consiguió un empate en el campo de A Lomba. El balance del joven técnico en los encuentros que su equipo disputó en Vilagarcía es de nueve victorias (las últimas ocho de forma consecutiva) y una igualada. Las victorias llegaron de todos los colores. Con buen juego, como en el partido ante el Cerceda, con una pizca de fortuna -el Viveiro se marcó un gol en propia puerta con el tiempo ya cumplido- e incluso con polémica arbitral, con los tres penaltis que tuvo que lanzar el monfortino Roberto Almeida. En todo caso, las crónicas pasan y los resultados permanecen y por estos últimos no hay discusión posible. El punto negro de los arlequinados sigue estando en sus encuentros como visitante. Así, el cuadro de Vilagarcía se mantiene como el peor equipo de Tercera cuando juega lejos de su campo. Sin embargo, esto no impide a los vilagarcianos ser uno de los mejores conjuntos en el segundo tramo de la competición. Solamente los dos líderes de la competición han sumado más puntos una vez se cruzó el ecuador del calendario. En definitiva, este domingo se puede consumar lo que parecía una utopía y que se consiguió de la mano de un técnico de la casa. Por ahí, habrá que reconocer la valentía de la decisión de la junta directiva, quizás obligada por los apuros económicos o quizás no, de apostar de nuevo por un entrenador joven al que más de uno esperaba otra vez con los cuchillos afilados.