El plan para reabrir la ría a la pesca excluye a medio centenar de barcos de O Grove
AROUSA
Las embarcaciones mecas que usan trasmallo faenan en una zona en la que la Xunta no prevé trabajar aún Paloma Rueda informó al pósito del contenido de la reunión de Vilaxoán
20 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?a cofradía de O Grove se quedó fuera de la reunión celebrada el miércoles en Vilaxoán para planificar la reapertura de la ría a la pesca con butrón y trasmallo. La exclusión de ese pósito resulta sorprendente si tenemos en cuenta un dato: el pósito meco dispone de casi setenta barcos con trasmallo, de los cuales casi cincuenta trabajan habitualmente en el interior de la ría. Ayer, la Consellería de Pesca quiso explicar esa ausencia con un simple argumento. «Á reunión só foron convocadas as confrarías que teñen plans específicos de butrón e trasmallo». Por la mañana, la Xunta aseguraba que O Grove no había solicitado ese plan, y que por lo tanto no había sido invitada al encuentro al no ser su flota «susceptible» de volver a trabajar en este momento. Por la tarde ya se matizaba esa afirmación. O Grove sí había presentado la documentación para el trabajo con trasmallos, pero en una zona que queda fuera de la que se pretende abrir ahora. Conversación telefónica Ayer, a primera hora de la mañana, la delegada de Pesca en Pontevedra telefoneó a la cofradía de O Grove. Según la Xunta, «como un acto de deferencia» hacia el pósito, ya que en la reunión del miércoles se habló de la posibilidad de autorizar el trabajo con otras artes, como la nasa de la nécora. El contenido de la conversación, según señaló ayer el patrón mayor de O Grove, fue otro. Según Francisco Iglesias, Paloma Rueda se disculpó y achacó la exclusión del pósito meco a «un error». Sin embargo, la consellería asegura que de error, nada: el pósito será convocado en cuanto se vaya a abordar la apertura de algún arte que le afecte. En cualquier caso, la decisión de Pesca de no debatir con todos los pósitos sus planes parece colisionar con la filosofía de consenso predicada desde el gabinete de López Veiga. Y los matices que se incluyen en cada convocatoria parecen haberse convertido en un obstáculo para una planificación global del trabajo en Arousa.