Mejilloneros y mariscadores comparten las razones que llevan al patrón mayor a movilizarse con el objetivo de conseguir las inversiones necesarias para combatir eficazmente la marea negra
17 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los días pasan y la tensión sigue acumulándose en los puntos neurálgicos desde los que se combatirá la tercera marea negra del Prestige . En uno de ellos la jornada de ayer fue, sin embargo, distinta. En el caso de O Grove, el inicio de la huelga de hambre que une a los patrones mayores de la villa meca, Francisco Iglesias, y A Pobra, Manuel Maneiro, y al gerente del pósito de Cangas, Pablo Villar, en una misma reclamación, marca un antes y un después en la agotadora lucha contra el fuel. El puerto mejillonero de Meloxo, por ejemplo, continúa velando armas. Los contenedores se apilan en los muelles mientras los bateeiros revisan sus embarcaciones. Dos de ellos, Jacobo y Cholo, no aciertan a explicarse que la Administración todavía no haya aportado ni un solo sistema eficaz para la recogida de hidrocarburo en el mar. «Quitando que haxa máis ou menos contenedores, estamos igual que hai dúas semanas, teremos que recoller o chapapote con ganchas e coas mans». Las reflexiones que se escuchan a pie de muelle no tienen desperdicio. Son de una lucidez apabullante: «Semella que é máis importante unha pedra no extranxeiro -clara referencia al islote Perejil- que a propia terra nosa». De política y voluntarios Tampoco se comprende aquí que el Gobierno censure las críticas de la oposición por tratarse de política: «Disque non hai que facer política, coma se o PP fose unha ONG, unha institución benéfica que goberna o país». La huelga de hambre está, pues, plenamente justificada desde la óptica de los mejilloneros. Mientras estas y otras razones van cayendo, dos voluntarios vigilan los contenedores depositados en Meloxo. «Somos de Baleares, de diferentes agrupaciones de Protección Civil; en cuanto nos enteramos de lo que pasaba quisimos estar en el fregado». Es Javier Cardo, de Santa Eulalia, quien se explica. Su compañero, Enrique Montalvo, de Calvia, completa el perfil: «Somos unos veinte, dos grupos están limpiando playas aquí, en O Grove, nosotros nos dedicamos al puerto». Coordinados por la agrupación grovense, llegaron a la costa gallega el lunes. Permanecerán en el entorno de San Vicente al menos hasta el viernes. La visita de Lores Es la una de la tarde. Los miembros del comité de emergencia de O Grove entran y salen de la cofradía. La cúpula de CIG-Mar se deja ver en el pósito. También el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, que espera solidarizarse en persona con el patrón mayor. No es posible. Francisco Iglesias está en Vigo. Volverá a última hora de la tarde para iniciar la huelga de hambre. Lores puede comprobar directamente que la inventiva, en forma de un prototipo de barrera artesanal, es el principal recurso ante la falta de soluciones oficiales.