Contra el fuel, sólo entre todos

AROUSA

AREOSO

05 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

AROUSA consiguió estos días echar el fuel de sus preciadas playas y de sus ricos bancos marisqueros. Y lo que se temía como una catástrofe terminó siendo un susto que, aunque manchó algunos de los arenales de O Grove, no tuvo la dimensión que se pensaba. En esta tarea ayudaron mucho los vientos, pero también el esfuerzo de los miles de vecinos que, durante dos días, no pensaron más que en sacar del mar ese negro chapapote. Cuando las autoridades decían que no pasaba nada, O Grove y A Illa prepararon dispositivos para ir a pescar fuel. Y cuando esas mismas autoridades se dieron cuenta de lo que se avecinaba, empezaron a reaccionar. Y la ayuda terminó llegando, aunque tarde, a todos lados. Pero el principal problema es que no había nadie que supiera lo que había que hacer. Los marineros se afanaron en pescar el chapapote con lo que tenían a mano, en buscar la forma de meterlo en los barcos y los medios para descargarlos en puerto. Y las mariscadoras se empeñaron en tejer barreras artesanas sin saber siquiera si servirá para algo. Pero ni un sólo técnico les explicó cuál era la mejor manera de hacerlo y, aún así, lo consiguieron.