La Xunta deja en manos de la UE la decisión sobre el campo de golf

Bea Costa
B. Costa O GROVE

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

El alcalde de O Grove presentó el proyecto para A Siradella al conselleiro de Medio Ambiente La petición de este informe supondrá un retraso en los planes de los promotores

06 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

A El conselleiro de Medio Ambiente, Carlos del Álamo, prefiere esperar a los informes de la Unión Europea antes de pronunciarse sobre la construcción de un campo de golf de 18 hoyos en la ladera sur del Monte Siradella. La zona en cuestión entra dentro del ámbito de la Red Natura 2000 y esto limita la posibilidad de intervenir sobre este territorio. El alcalde de O Grove, Miguel Ángel Pérez, y el promotor del proyecto, Rafael Sáenz-Díez, se trasladaron ayer a Santiago para entrevistarse con el conselleiro. Los ecologistas, pendientes El objetivo era informarle y conocer la disponibilidad de su departamento hacia esta iniciativa. También sería beneficioso, desde el punto de vista de los defensores de esta obra, que hubiera ya un respaldo claro de la administración autonómica a la misma pero, oficialmente, no se ha producido. Del Álamo supedita cualquier decisión a los informes de Europa, que es la que tiene la última palabra en la aplicación de la Red Natura. En este contexto, el Colectivo Ecoloxista do Salnés ya ha anunciado su postura tajante en contra y amenazó con presentar denuncias ante la Comisión Europea en caso de que se autorice cualquier actuación relacionada con un campo de golf en esta zona. Al margen del resultado de estos informes, la consecuencia inmediata de la entrevista de ayer es que los trámites se dilatarán en el tiempo. Rafael Sáenz-Díez reconoció ayer que se abre un «compás de espera» pero anunció que en este tiempo seguirá trabajando para conseguir los máximos apoyos. «Yo no voy a abandonar», señaló. Su objetivo es alcanzar la unanimidad política dentro y fuera de O Grove en favor de esta iniciativa algo que, de momento, no ha sido posible. En la corporación, sólo el PP ha manifestado su apoyo abiertamente y sin cortapisas. El BNG es el más reticente y el resto de los grupos solicita más información y apoyos antes de dar su visto bueno. La otra pata de la mesa son las comunidades de montes de San Vicente y San Martiño, que tampoco se han pronunciado. Respecto a la financiación, que correría a cargo del Banco Pastor, tampoco hay compromisos en firme.