El pasaje más codiciado

La Voz

AROUSA

V. MEJUTO

Los barcos que reinciden con polizones a bordo reabren la polémica sobre el tráfico de inmigrantes «African Gardenia», «Ranger I», «Riomare», «Kappara»... son nombres de barcos que suenan en Vilagarcía por haber llegado en alguna ocasión a las costas arousanas con algo más que madera a bordo. En principio, los polizones que arribaron en estos buques se ocultaron de la tripulación que no los descubrió hasta llegar a alta mar. Pero hace tiempo que se habla de un tráfico de personas no probado y similar al que sí existe con las pateras. La reincidencia de algunos barcos reaviva las sospechas. Tal es el caso del «Medusa», por ejemplo, que en un año ha llegado tres veces a Vilagarcía con polizones.

22 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

SUSANA LUAÑA VILAGARCÍA Cuando el pasado mes de mayo el Medusa llegó a Vilagarcía con un polizón de Sierra Leona que dio más de un quebradero de cabeza a la tripulación y a las autoridades por haber ingerido jabón mientras permanecía en la ciudad, ya se advirtió que este barco no era la primera vez que traía inmigrantes ilegales en sus bodegas. En Vilagarcía, uno de los puertos en los que habitualmente descarga madera cargada en países sudafricanos, ya habían sido descubiertos otros dos polizones a bordo de este barco en el mes de octubre del año pasado. Y hace unos días volvió a Arousa a descargar madera también con un africano a bordo que huía de las difíciles condiciones que se viven en Ghana, su país de origen. Sanciones En la pasada primavera, en medio de la tormenta que levantó el caso de Anis Colis, no fantaron voces que aseguraron que desde el Gobierno se estudiaba endurecer las medidas contra los barcos reincidentes. Fuentes gubernamentales lo negaron. Adujeron que si hubiese pruebas de que algún barco permitía que algún inmigrante subiese a bordo, la ley ya contaba con medidas sancionadoras. Probarlo, de todos modos, sería complicado, ya que la realidad es que las bodegas de un barco son un espacio inmenso en el que no es difícil que una persona oculta entre la mercancía escape a la vigilancia de la tripulación. Los africanos suelen cargar las provisiones burlando la vigilancia y antes de que parta el buque se esconden entre los troncos de madera.