TRIBUNA PÚBLICA
27 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La incoación del expediente disciplinario contra el trabajador de Sestiva no ha sido más que otro dislate a añadir a una larga lista a la que el señor Javier Martín nos tiene ya acostumbrados, en su afán de persecución contra algunas personas que según parece, «no son de su confianza». No hay que ocultar que el señor Martín, incoador del expediente, pretendía actuar también como instructor del mismo (o sea, juez y parte) y sólo con la ayuda (en forma de voto en contra) del presidente de la Autoridad Portuaria, también consejero de Sestiva y que cuenta con nuestro absoluto respaldo, pudimos frenar tamaño disparate. De cualquier manera, este caso, insistimos, no es más que otro episodio de la difícil situación que las empresas consignatarias y estibadoras estamos viviendo en nuestro puerto desde que llegó al mismo el señor Martín. Vivimos un ambiente donde cualquier discrepancia se toma como una ofensa, cualquier opinión no coincidente, como un acto de rebeldía o insumisión y donde nuestra libertad como empresarios ha empezado a estar en peligro, teniendo que soportar, desde llamadas telefónicas que suenan más a coacción que a otra cosa (por ejemplo, al instructor del mencionado expediente de Sestiva), como amenazas directas a los empresarios en algún consejo, en forma de una «aplicación» de la ley que parece más propia de tiempos pre-democráticos. Hemos oído hasta la tan famosa frase «vosotros no sabéis con quién estais hablando». En fin, una situación insostenible desde el punto de vista empresarial. ¿Con qué confianza puede hoy cualquier consignatario del puerto presentar una nueva iniciativa de tráfico portuario? ¿Qué garantías tendríamos de la confidencialidad necesaria? ¿Quién podría asegurar que no habría filtraciones, incluso de otros puertos? Recurso a la asociación provincial Creemos que es la primera vez que en nuestro puerto se ha realizado una protesta unánime (de todas las empresas estibadoras autorizadas en Vilagarcía) ante nuestra asociación provincial, con el fin de que la misma sea llevada ante las instancias que corresponda, lo que creemos debe dar una clara idea de nuestra preocupación por el presente y futuro de nuestro puerto, el cual vemos seriamente amenazado por el ambiente de trabajo creado por el señor Martín en toda la comunidad portuaria, que entendemos viene creado por la bisoñez de este señor en asuntos marítimo-comerciales o por haber -equivocadamente- pensado, que Vilagarcía y Galicia, están en Mauritania, Senegal, o cualquier otro lugar de África. Estas arrogantes, desafortunadas y, en ocasiones, barriobajeras actitudes por parte del señor Martín, son las verdaderas causantes de su cese en Sestiva y de su absoluto desarraigo en la comunidad portuaria y casi nos atreveríamos a decir en todo el pueblo de Vilagarcía. Cualquier persona con un poco de dignidad hubiese presentado la dimisión de todos sus cargos. Empresas consignatarias y estibadoras de Vilagarcía.