A Illa no cree que el fallo del TSXG, cuya vista final se celebra hoy, zanje el problema de la segregación A Illa y Vilanova vivirán hoy un nuevo episodio dentro del interminable proceso de segregación. Esta mañana se celebra en A Coruña la vista final del recurso contencioso-administrativo que el primero de los municipios presentó contra el reparto de las deudas y derechos pendientes entre ambos concellos. Aunque la sentencia definitiva no se conocerá, probablemente, hasta la próxima semana, los responsables isleños aventuran que probablemente esta resolución no supondrá el final del conflicto de la separación. Un conflicto que muchos de los afectados atribuyen a las incorrecciones del decreto de segregación.
04 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.M. S. A ILLA El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia celebra hoy la vista sobre el recurso contencioso-administrativo que A Illa presentó en su día contra la deuda de la segregación. Un episodio más dentro del inconcluso proceso de independencia del municipio de A Illa, cuya resolución definitiva parece no llegar nunca. En este sentido, los responsables isleños comentaban ayer que no confían en que la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, cuyo contenido se conocerá la semana que viene, cierre definitivamente el problema. Es lo único que al respecto quiso comentar el regidor isleño, que prefirió no aventurar el sentido del fallo judicial. En cualquier caso, y si la sentencia no satisface a las partes, probablemente será el Tribunal Supremo el que acabe dirimiendo el asunto. El decreto de segregación, emitido por Xustiza el 28 de noviembre de 1996, estipulaba que el reparto de la deuda a corto, medio y largo plazo, «así como os dereitos recoñecidos e pendentes de pagamento e calquera outra carga ou dereito» se distribuiría entre los dos municipios en función de su número de habitantes y de su riqueza. Porcentajes Este reparto se efectuaría por medio de una comisión paritaria formada por un número igual de representantes de ambos municipios. A Vilanova le correspondería el 68,8% de los citados conceptos, mientras que A Illa asumiría un porcentaje del 31,2%. Los responsables isleños presentaron un contencioso contra este reparto por considerar que no se le podía imponer al nuevo municipio que asumiese el porcentaje de las deudas reconocidas pendientes de pago que habían sido adquiridas antes de la segregación. También creen que no se les puede exigir el cobro de los derechos pendientes. Así, el Concello de A Illa considera que sólo puede asumir el porcentaje correspondiente a la diferencia existente entre ambos conceptos, es decir, lo que en lenguaje técnico se conoce como remanente de tesorería.