Arranca la Feira de Antigüidades e Artesanía de A Pontenova: «Hai de todo, decenas de miles de pezas»

j.a. A PONTENOVA / LA VOZ

A PONTENOVA

A Pontenova espera este fin de semana a miles de personas, en su tradicional feria de antigüedades y artesanía
A Pontenova espera este fin de semana a miles de personas, en su tradicional feria de antigüedades y artesanía Xaime Ramallal

Desde hoy hasta el domingo, con 59 expositores, esperan a 5.000 personas

05 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Con el puente de la Constitución regresa un clásico de A Pontenova, la Feira de Antigüidades e Artesanía, que organiza el Concello, con la colaboración de Vicepresidencia de la Deputación de Lugo (que aporta 5.000 euros al evento) y de la Xunta de Galicia (que pone 3.000), para contribuir a sufragar un evento que tiene un presupuesto de unos 20.000 euros y que, a tenor de la afluencia registrada en ediciones anteriores, confía en reunir a unas 5.000 personas. Como siempre, la entrada a la feria, en carpas en la Praza dos Fornos, será gratuita, al contrario de gran parte de este tipo de eventos. Será así porque el Concello busca que la feria sea un estímulo para que la gente visite A Pontenova, lo que redunda en beneficio de la economía local, singularmente de la hostelería. La feria abrirá ya por la mañana, pero el acto inaugural será sobre las siete y media de la tarde.

Si bien es el Concello quien organiza, detrás está una persona, el concejal Francisco Martínez Bermúdez, a su vez anticuario. Su experiencia es un aval para contribuir al éxito del evento y al buen trato de los expositores, 59 en esta ocasión: 29 anticuarios y 30 artesanos. De los primeros, todos repiten del año pasado, un dato significativo que habla de su satisfacción por desplazarse a A Pontenova, en lo que influye tanto el nivel de ventas como el ser una feria especial para ellos. Con las cuotas que pagan, los expositores aportan con unos 3.000 euros a sufragar el coste de la organización: «Que repitan todos é moi boa sinal, de que lles foi ben, porque o que non traballa pode repetir un ano, pero se lle volve a saír mal é raro que volva», comenta Francisco Martínez.

La feria abre desde hoy hasta el domingo, en horario de 11.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 21.00 horas (el domingo hasta las 20.00 horas). Además del interés por ver el material expuesto, la feria contará con otros alicientes, que cada año incluyen alguna novedad. En esta ocasión habrá demostraciones de forja de hierro, de pintura, de cestería de mimbre, de cuero, de torno de madera, de joyas y de elaboración de lámparas de calabaza. Y se podrá ver la exposición fotográfica O Legado das Minas, una iniciativa promovida por celebrarse este año el 125 aniversario de la Sociedad Minera Vilaodriz, que explotó las minas en la zona donde actualmente se asienta A Pontenova. Para conseguir fotografías se apeló a la colaboración de los vecinos, para que aportasen las que considerasen oportunas para contribuir a enriquecer el legado de este episodio clave en la historia de A Pontenova.

La Praza dos Fornos muda este fin de semana de imagen, con las carpas de los expositores, con una pulpería, con espacio para que circulen los furgones de los expositores... Y también cambia A Pontenova, que es una fiesta. Los establecimientos hosteleros volverán a llenarse y a servir menús especiales por el evento.

«Esta é una feira que organizamos con cariño, porque está feita por e para xente do sector, non por un profesional que xestiona feiras de todo tipo. Por exemplo, o sábado pola noite xuntámonos os expositores na Casa da Cultura. O que comezou como un viño español acabou sendo pulpo, xamón, pinchos... Xuntámonos entre 80 e cen persoas. Iso non se ve en ningunha feira. Os expositores veñen a vender, por suposto, de iso tratan as feiras, pero fano de moi bo gusto, porque hai un ambiente diferente e tratamos de dar todas as facilidades», añadió.

Francisco Martínez, a la izquierda, con el alcalde de A Pontenova, Darío Campos
Francisco Martínez, a la izquierda, con el alcalde de A Pontenova, Darío Campos

«Hai de todo, decenas de miles de pezas»

La feria de A Pontenova cuenta con decenas de miles de piezas expuestas, de todo tipo y con precios de lo más diverso. Opina Francisco Martínez que el mercado de las antigüedades no pasa por su mejor momento, pero mantiene intacto su tirón en coleccionistas, que acuden a A Pontenova todos los años desde muy diversos puntos del país, si bien principalmente de Galicia y Asturias. «Hai moito coleccionista, de monedas, billetes, ferramentas... de todo o que se poida ocorrer. Pero saen moitas máis cousas, dende o típico moble que ves exposto e che entra polo ollo e te enamora ata unha vitrina para tacitas, unha alacena para a cociña, de todo. O moble grande tamén ten o seu mercado. O que ocorre é que é máis difícil de levar ás feiras».

 Artículos clásicos, como la cerámica antigua de Sargadelos, explica Francisco Martínez, no pasan de moda, pero en la feria también hay el cotizado oro y plata. Y con ello visitantes que acudirán a curiosear, a buscar la pieza que falta en su colección, pero también a tratar de hacer negocio.

La artesanía tiene su público y más en estas fechas con los regalos de Navidad a la vuelta de la esquina. Francisco Martínez dice que este mes es ideal para este tipo de ferias, más que el verano, porque en el estío la gente dedica buena parte de su presupuesto a vacaciones, mientras que ahora se permiten otro tipo de gastos.

IX Xuntanza de Vestas, Motos e Coches Clásicos

Aunque no tan longeva, coincidiendo con la Feira de Antigüidades e Artesanía de A Pontenova se celebra en la villa pontenovesa la Xuntanza de Vespas, Motos e Coches Clásicos, que por el éxito que tiene se viene repitiendo y este año alcanzará ya su novena edición. Será el sábado y el domingo, como un aliciente más para los visitantes que quieran ver estos vehículos que levantan pasiones. Se entregarán trofeos al más antiguo, al mejor conservado, al que llegue del lugar más alejado de A Pontenova y al más veterano. El evento comenzará el sábado a las 11.00 horas, en la Praza dos Fornos y se celebrará una comida de hermandad en el Restaurante San Briz y en la Sidrería A Mina.