La empresa Serpa Viveiro prepara uno de los primeros estudios científicos sobre la avispa velutina

Lucía Rey
lucía rey VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

El biólogo gaditano Rubén César, de Serpa Cádiz, y José María Vázquez, de Serpa Viveiro, analizando las características de una avispa velutina reina
El biólogo gaditano Rubén César, de Serpa Cádiz, y José María Vázquez, de Serpa Viveiro, analizando las características de una avispa velutina reina

Un biólogo abrirá en Cádiz la tercera franquicia en Andalucía de la firma mariñana de exterminación

30 dic 2025 . Actualizado a las 09:09 h.

Hace más de una década que el viveirense José María Vázquez dedica su vida a cumplir la promesa que le hizo a su padre: la de cuidar sus colmenas de abejas. Un trabajo intenso que le ha servido para convertirse en uno de los mayores especialistas en exterminación de avispas velutinas de toda España a través de su empresa, Serpa Viveiro. En este tiempo, con ánimo de «minusvalorar» esta labor algunos han criticado que Vázquez no tenga estudios reglados, técnicos o universitarios, en ese ámbito. Una falta de base científica de la que ahora también dispondrá, ya que participa de manera «muy activa» en uno de los primeros estudios científicos que se están realizando sobre un insecto invasor que mata abejas y daña de manera irremediable frutas y otros cultivos. En los casos más graves, provoca la muerte de personas. Impulsa el estudio el biólogo gaditano Rubén César, licenciado por la Universidad de Jaén, y que lleva casi dos décadas trabajando en el control de plagas urbanas.

«Él es de microscopio y yo de tierra. Él es de bata y yo de bote, y sumando conocimientos podemos lograr cosas importantes», José María Vázquez, Serpa Viveiro

A través de su empresa, Urban Plagas Conil, César abrirá en Cádiz la tercera franquicia de Serpa en la comunidad andaluza. «Este verano comenzaron a llegar a Andalucía avisos de avispas invasoras, que son diferentes a las comunes, y tengo la necesidad de aprender el manejo de la asiática», indicó el biólogo, que viajó a Viveiro hace unos días para conocer sobre el terreno y de primera mano, entre otros, la forma en que José María Vázquez lleva a cabo los trampeos para minimizar el impacto de la velutina.

Autodidacta

«Él es de microscopio y yo soy de tierra. Yo soy de bote y él es de bata», comentó el especialista viveirense, que lleva más de diez años analizando y formándose de manera autodidacta día tras día, estación tras estación, el comportamiento de las velutinas. «Hay muy poca documentación sobre el insecto, y en este tiempo he estado viendo muchos vídeos y leyendo informes de Serpa. Son los mejores», destaca Rubén César, con quien también colabora Pepa Melero.

«Sorprende que a finales de diciembre todavía haya velutinas cazando abejas para alimentar a las larvas»

¿Por qué sigue habiendo velutinas a finales de diciembre, en pleno invierno y con las temperaturas bajas? Esta es una de las preguntas que se hacen estos días José María Vázquez, de Serpa Viveiro, y Rubén César, biólogo y responsable ya de Serpa Cádiz. «Sorprende que a finales de diciembre todavía haya velutinas cazando abejas para dar de comer a las larvas», reflexionan los especialistas, que en los últimos días han retirado varios nidos en la zona de Viveiro.

En esa línea recuerdan que existen tres tipos de nidos. El primario, de un tamaño muy pequeño y situado casi a nivel de tierra, en el que está la reina. En los nidos secundarios, que suelen estar a unos 25 metros de altura, habitan las obreras, que marcan el territorio de caza. Y a mayores, según lleva defendiendo años Serpa Viveiro, existe un nido terciario donde la reina que se refugia en él pare futuras reinas que fecundarán más tarde los machos que sobrevivan al segundo nido. Y así sucesivamente.

Ciclo de 12 meses al año

«El ciclo de las velutinas dura los 12 meses del año, con una escalada de entre 3 y 4 meses de salida. Y descubrirlo a la ciencia va a ayudar mucho en el futuro manejo de una plaga que ha llegado para quedarse. Va a facilitar mucho las cosas», estima Rubén César.