Una labor encomiable en la ría de Viveiro

Ana Borruel (estudiante del Máster de Arqueología Náutica y Subacuática de la Universidad de Cádiz) ESTUDIANTE DE ARQUEOLOGÍA SUBACUÁTICA

A MARIÑA

Imagen de archivo de una inmersión de los buzos en la zona donde están los restos la fragata Magdalena, en la ría de Viveiro
Imagen de archivo de una inmersión de los buzos en la zona donde están los restos la fragata Magdalena, en la ría de Viveiro FEDAS

21 sep 2022 . Actualizado a las 16:33 h.

Epasuno asociación, encabezada por Anton López, y a través de Fedas, consta de un equipo multidisciplinar de arqueólogos con una larga carrera en el campo de la arqueología terrestre y subacuática, fotógrafo subacuático, buzos profesionales, quienes asisten las actividades de trabajo bajo el agua con material pesado y un gabinete de restauración que procura una correcta extracción de los materiales y su correcta conservación para que sean preservados en el tiempo. Este año he tenido la suerte de colaborar en el área de restauración y conservación. Soy restauradora especializada en arqueología, y actualmente me encuentro finalizando los estudios del Máster de Arqueología Náutica y Subacuática por la Universidad de Cádiz y trabajo con la empresa Artyco en el proyecto de “estabilización del conjunto numismático y de cuatro lingotes de cobre de la Fragata Nuestra Señora de Las Mercedes” en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática en Cartagena. Desde mi punto de vista, considero encomiable los trabajos que desempeña el equipo de Antón en la ría de Viveiro, documentando y estudiando los distintos sitios que se encuentran en esta, ampliando así el conocimiento histórico de la ría, que dota de su identidad a la zona. Se trata del estudio, con la intención de una puesta en valor del patrimonio arqueológico subacuático de la zona, ya que frecuentemente estos vestigios se encuentran en riesgo de degradación y en muchos casos de desaparición debido al cambio de las dinámicas marinas, macro y microorganismos presentes o el expolio (práctica habitual en zonas de costa, que pone en riesgo su pervivencia), entre otros.

Los buceadores habitualmente son quienes conocen el entorno marino de estas regiones, siendo quienes alertan a las autoridades de la sospecha de la presencia de estos artefactos arqueológicos, como ocurrió en el caso de la fragata María Magdalena. De hecho, en nuestro equipo colaboran buzos de Viveiro. Los trabajos que se están desarrollando sobre la fragata de María Magdalena son especialmente interesantes desde mi punto de vista, ya que es un buque de guerra del siglo XVIII, que ofreció servicio durante 40 años, mucho más de lo que se esperaba de los barcos de ese período. Destacar que esta fragata fue construida en un período de intensos avances tecnológicos en el campo de la arquitectura naval, por lo que nos aporta una información muy valiosa en lo que a este campo se trata.

Los trabajos hasta el momento se han centrado en el estudio de los objetos extraídos de la fragata depositados en el Museo Naval de Ferrol y en la documentación de la fragata Magdalena in situ en la ría, realizando dibujo arqueológico y fotogrametría. Mi labor aquí es propiciar una correcta extracción de los materiales, su posterior estabilización y en el caso de que lo precisen las piezas, restauración y conservación.