Hermanos Alonso-Flecha: los pesqueros de la chimenea rosa

Los barcos pertenecieron a dos de los patrones más longevos de Celeiro, Paco Alonso y Francisco López

El Flecha del 2005, con la chimenea pintada de rosa
El Flecha del 2005, con la chimenea pintada de rosa

capitán de pesca

En un mundo eminentemente supersticioso como es el sector pesquero y más en el pueblo gallego, hay determinados colores considerados «prohibidos» por gran parte del colectivo, así hay armadores que no quieren ver el verde en el pintado de sus cubiertas, el amarillo es bastante raro de encontrar y como los usos hacen costumbres, hay puertos donde algún color es anecdótico como el blanco en los cascos de la flota de Euskadi. Y si hay un color que por chocante llame la atención es el rosa, color que podría ser considerado poco marinero por su uso casi inexistente. En Celeiro, sin embargo, no fue solo un pesquero sino dos los que lo lucieron como enseña en su chimenea.

Los dos barcos, Hermanos Alonso, de Francisco Alonso Fernández, y Flecha, de Francisco López Alonso, pintaban igual pese a que no eran de la misma compañía, pero sí tenían un nexo de unión. Manolo Alonso «do Carrizo» era uno de los hermanos Alonso, pero su destino como Marino Mercante derivó en los bous de Cádiz, capitaneando el Antonio Lorenzo, donde Antón Ben «Caminero» ejercía de patrón de pesca en el barco de la armadora coruñesa Rey y donde quedaría como patrón de pesca al mando a partir de 1961. Manolo Alonso, al poco tiempo, pasó a uno de los vascos de la pareja bacaladera Elizacho-Elizondo destinados a la pesca en el banco canario-sahariano; y aunque fueron reincorporados a Terranova, Manolo pasó a otro de los bacaladeros en el sur, el Cruz de Aralar donde ejerció hasta ganar la plaza de profesor en la Escuela de Náutica de Santander de donde era además su esposa y tenía establecido su domicilio. Manolo Alonso, hermano de Paco y Ramón, y primo de Francisco fue el socio financiero que ejerció como garante de estas dos casas armadoras de finales de los sesenta.

Hermanos Alonso (FE-2-2717 EB2358), el primer espadero de la zona

Con una de las combinaciones más usadas de la época, Paco y Ramón Alonso encargan el casco en César Beltrán Ares de Foz donde es botado un 22 de enero de 1966, de 27.50 metros de eslora y 6.25 metros de manga desplaza 93 TRB, es remolcado a Bermeo donde el montaje del equipo corre a cargo de los talleres Echevarría y es equipado con un motor T.E.B de 280 HP a 430 rpm. El barco se estrena en 1967 a bonitos y esta campaña será determinante. Se recibe una llamada de socorro, el bermeano de Algeciras Dios te Salve está hundiéndose. El Hermanos Alonso, por proximidad, acude al auxilio, tras varias horas con nordeste afrescando rescata a todos los tripulantes en las balsas; rumbo a puerto, Paco Alonso muestra interés por el arte al que se dedican, palangre de superficie. Ya en tierra, enrola a tres marineros naufragados y el Hermanos Alonso arma para este arte. Una vez alistado, abandona la costera de bonitos y larga en el Cantábrico donde este tipo de aparejo no se había utilizado. Al norte de la Estaca, en el llamado Campanario, realiza abundantes caladas de pez espada, marrajo y quenlla. El tiempo que la flota tarda en adecuarse a este tipo de palangre es el margen de avance que hará de Paco Alonso un reconocido pescador en el uso de este arte y su introducción en los mares del norte peninsular.

El día 13 de junio de 1975, y también inmerso en la costera del bonito, el Hermanos Alonso será el que rescate a toda la tripulación del hundimiento del Catalina de Antón Lage «da Amora» en aguas de Azores, tras navegar más de treinta millas y hallar las balsas en la noche donde los náufragos llevaban dos horas; serán trasladados hacia el puerto de Celeiro.

El Hermanos Alonso fue vendido al término del año 1976 para Rogelio Pérez Pita, de Cariño, donde establece su puerto base. El mes de septiembre de 1983 se le equipa con un Cummins de 470 HP a 1800 rpm y finaliza su vida el 28 de octubre de 1996, desguazado en el varadero Vi-Bu del Vicedo.

Flecha (SS-3-1301 E.F.P.M.), el único casco de Astilleros Lazcano en A Mariña

Francisco López Alonso «Flecha» recibe su apodo por pertenecer a la agrupación de Flechas Navales que fundó en Viveiro el que fuera ayudante de Marina entre 1941 y 1969 Don Luis Cebreiro. Flecha, junto a Antón «da Amora», habían estado presentes durante el montaje del Hermanos Vale en Getaria y había tomado nota del buen funcionamiento de los Talleres Echevarría al extremo de que seis años más tarde se le presentaría la ocasión de hacer su propio barco por lo que simplificó la cuestión y el casco lo encargó directamente en los astilleros de Eusebio Lazcano, el más cotizado constructor de traineras de la primera mitad del siglo veinte, en el propio puerto de Guetaria, hoy restaurante El Astillero. Se puso la quilla un 24 de enero de 1967 y el barco salió alistado a los ocho meses durante los cuales Francisco reconoce que no solamente vivió su construcción sino que el propio carpintero lo tuvo a sueldo como un empleado más. El 28 octubre de 1967, el Flecha salía rumbo a Celeiro, de 25.92 metros de eslora por 6.54 de manga desplazaba 117 TRB y equipaba un TEB Echevarría de 280 HP a 430 rpm. Tras quince años de vida marinera y debido a las necesidades de unidades capaces de pescar en mares comunitarios, Flecha encarga en 1981 a Seivane y Barcia de Ribadeo el montaje del Seiramar con casco de acero proveniente de Ardeag Erandio. El Flecha es vendido a Algeciras donde ejerce como representante del armador, Florentino Puerta Oviedo, en 1984 es equipado con un Badouin 400 HP y en 1985 es definitivamente foliado en aquella capitanía como AL-2-1805. Este barco sería recomprado para Ribeira, donde en 1993 serviría como baja para la construcción del palangrero de superficie en Armón Burela, Nuevo Flecha.

Francisco López vende su participación en el Seiramar y adquiere el Portillo Lasia en 1984 proveniente de Santander bajo la sociedad nombrada López Candia. Este barco tendrá una vida larga como palangrero de Gran Sol, reformado, alargado y renovado durará veinte años hasta que en 2004 es encargado su sustituto, una moderna unidad amparada en los estándares de calidad, seguridad y avance tecnológico que Armón Burela bota el 9 de diciembre de 2005. El actual Flecha mantiene como seña de identidad y personalidad propia aquella chimenea rosa que medio siglo atrás había suscitado la atención de los vascos por llamativa, Francisco López siempre reconoció que aquel color había sido elegido por Paco Alonso, en cuestión de gustos toda elección es buena.

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