Xoel García: «Ao principio sentinme un pato mareado»

Iván Díaz Rolle
i. díaz rolle FOZ / LA VOZ

A MARIÑA

El piragüista focense, internacional sub-23, relata su ansiada vuelta al agua

08 may 2020 . Actualizado a las 20:02 h.

La desescalada también ha llegado a los deportes acuáticos. Y Xoel García Neira (Foz, 2001) es uno de los atletas que se han beneficiado de ello para recuperar cierta normalidad en sus entrenamientos. Tras abandonar el CAR de Sevilla, donde estaba concentrado con la selección española sub-23, el mariñano pasó 50 días confinado en su casa familiar y manteniendo el nivel de los entrenamientos «da mellor forma posible». Esta semana al fin pudo volver a montarse en una piragua y probar el agua en la zona del puerto focense.

«Ao principio sentinme como un pato mareado. Case me custaba ata manterme na piragua», confiesa un palista que, no obstante, describe como un momento «moi chulo» el de su reconciliación con un mar al que no se acercaba desde el 15 de marzo: «Botábao moito de menos. O primeiro día foi case un paseo, o máis importante agora é ir retomando sensación. Tras case dous meses todo parece distinto, hai que ir pouco a pouco».

Recuperar el tiempo

El deportista focense no bajó su nivel de exigencia durante el confinamiento por culpa de la pandemia. La federación, como a otros muchos deportistas de alto nivel, le cedió material, y lo aprovechó para mantener buenas rutinas. «Aínda así, metido na casa... O que máis perdes son sensacións, por non estar en contacto coa auga tódolos días, pero tamén perdín algo de masa muscular», cuenta.

Xoel atiende ahora a los avances en la desescalada porque en la fase uno está previsto reabrir los centros de alto rendimiento, con lo que podría volver a concentrarse con la selección en Sevilla: «Co que saíu o luns no BOE, aos deportistas de alto rendemento xa nos permiten adestrar a calquera hora, sempre respectando as medidas sanitarias. Agora a ver cando entramos na fase 1, que xa podería volver ao CAR. Agora estanos adecuando e desinfectando», explica.

Sus objetivos para la campaña se focalizarán ahora a los campeonatos nacionales, aún pendientes de la reorganización del calendario tras aplazarse por culpa del coronavirus.

El Mundial, cancelado

En esta convulsa campaña, la primera del mariñano como sub-23, sus miras se situaban en el Mundial, al que aguardaba asistir para competir con el K4 español en los 500 metros. «Ía disputarse a finais de xullo en Brandeburgo (Alemaña), pero tódalas competicións internacionais se cancelaron definitivamente cando esta crise se empezou a expandir por todo o mundo».

Xoel García, que compagina sus entrenamientos con la preparación de oposiciones para policía nacional, considera que esta decisión es la más lógica visto el riesgo por la expansión del covid-19 y valora que este problema se haya producido ahora, cuando aún le restan tres años más en la categoría promesa: «Ao ser aínda o meu primeiro ano sub-23 non me vexo tan presionado».

Apoyados por sus vecinos

La vuelta a los entrenamientos al aire libre ha generado imágenes poco agradables en algunos municipios españoles. Han sido varios los deportistas de alto nivel que han denunciado ser increpados por vecinos que desconocían que pueden entrenar sin ceñirse a las franjas horarias planteadas por el gobierno. Algo muy lejos de lo que ocurre en A Mariña, sin embargo, donde los deportistas profesionales se ven más que arropados.

El atleta viveirense Adrián Ben Montenegro destacó en sus redes sociales, tras salir a las 11.30 horas -franja destinada a las salidas de los mayores de 70 años o dependientes- que no solo nadie le protestó, sino que incluso lo animaron al menos una decena de personas.

Xoel, por su parte, cuenta que también siente el apoyo de sus vecinos en Foz: «Os que estamos aquí, en vilas pequenas, temos a sorte de que case todos nos coñecen e nos apoian». En sus primeras salidas, el prometedor piragüista no ha tenido ningún problema: «Pola zona do porto, onde adestro, non hai moita xente, non atopei ningún inconveniente».

El joven, no obstante, se muestra comprensivo: «Eu entendo que hai xente que o pasa mal sen poder saír e non lle gustará que nós saiamos cando queiramos. Pero hai que pensar que saímos para traballar, coma tantos outros cidadáns».