Sería colista en los dos últimas cursos, pero alcanza el ecuador con cinco puntos sobre el descenso directo
11 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La victoria en A Marosa da aire al San Ciprián. Pese a sus altibajos, el equipo de Chusky llega vivo a la segunda mitad de temporada y con cinco puntos de margen sobre el descenso directo, donde se sitúa el Burela. Su permanencia en Primera Autonómica atenderá a varios factores.
REARMADO
Ha recuperado futbolistas. El San Ciprián tiene ahora más calidad y cantidad de jugadores en plantilla. Repescaron pronto a Xesús (Viveiro) -justo antes del comienzo de liga- y Carra, y más recientemente a Carlos y Madariaga (Viveiro).
FORTALEZA MENTAL
Dos baches superados. Los de Chusky han demostrado capacidad para superar los malos momentos. Lograron reponerse tras perder los seis primeros partidos -contestaron con tres triunfos en cuatro encuentros- y ahora suman cuatro puntos de seis posibles tras olvidar una racha de cinco derrotas seguidas.
PELIGRO EN LAS ÁREAS
El séptimo equipo más goleador y el más goleado. Con los fichajes del meta Madariaga y el lateral Carlos se espera un salto de calidad para la defensa que más ha encajado (44). Un problema que contrasta con la capacidad realizadora del equipo (26). Solo Residencia (47), Monterroso (41), Outeiro (33), Foz (30), Santaballés (30) y Riotorto (27) han marcado más que un conjunto que cuenta con el mejor realizador mariñano: Borja Mella (8).
REACCIÓN
El peor inicio. Desde su ascenso a Primera Autonómica, es la peor primera vuelta del San Ciprián. En 2014-2015 era sexto con 27 puntos y hace un año octavo con 21. Ahora tiene 13 y es décimo sexto. Por vez primera, llega al ecuador con agobios; debe mejorar para evitar posibles arrastres.
¿UNA PERMANENCIA BARATA?
Sería colista los dos últimos cursos. Los equipos de abajo suman a menor ritmo que en cursos anteriores. El año pasado, el Taboada era colista a estas alturas con 14 puntos, uno más que el San Ciprián ahora; hace dos lo era el Monterroso, también con 14.