19 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.
Los viveirenses enterraron la sardina como manda una tradición de la que hay constancia documental, según el cronista oficial de Viveiro, Carlos Nuevo, desde 1870. Con la sábana blanca como signo propio, el Enterro da sardiña de Viveiro tiene además banda sonora propia, las coplas que se entonan en el antroido de Viveiro y que ayer volvieron a sonar. El «Ven dueño mío» es la más antigua, anónima del siglo XIX. Los viveirenses se resisten a perder su Enterro da sardiña.