El corazón «jubila» a Piru

Ignacio Meitín Buján
I. meitín buján VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

Una deficiencia cardíaca que le detectaron hace ocho años precipita la retirada del ex futbolista del Viveiro, Foz, Burela y Xove Lago, entre otros

23 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El jugador chairego sufrió dos desvanecimientos cuando vestía la camiseta celeste

«Después de la próxima revisión decidiré si me opero o no para corregir la válvula defectuosa»

Piru se retira. Pone el punto y final a su carrera futbolística con 30 años y contra su voluntad. «Me hubiera gustado, y creo que podría, seguir a este nivel algunas temporadas más», apunta. Un problema cardíaco que arrastra desde hace casi una década es la causa de su prematura jubilación. «Una de las válvulas de entrada al corazón es demasiado estrecha, no circula por ella la sangre suficiente y eso impide que alcance las pulsaciones necesarias para hacer sobreesfuerzos», explica el jugador chairego, vinculado al fútbol mariñano durante años a través del Viveiro, el Foz, el Xove Lago y el Burela -en los dos primeros completó un par de etapas-. Militó también en todas las categorías del Racing Vilalbés, en el Riotorto y hace bien poco en el As Pontes.

A Rubén Sanjurjo (Vilalba, 1980) le detectaron esa patología en su primera experiencia en el club viveirense, «hace ocho años». Vivió un episodio sobrecogedor que se repetiría hace muy pocos meses. «Estaba entrenando, me empecé a encontrar mal y perdí la conciencia», cuenta con cierta amargura. Su segundo desvanecimiento tuvo lugar el pasado 2 de enero en los prolegómenos de un partido en el estadio de Cantarrana ante el Outeiro de Rei, valedero para la vigésima jornada de Preferente Autonómica. Así lo recuerda: «Estábamos calentando, me sentí mareado, fui al vestuario y me desperté en urgencias. En un primer momento -añade- los médicos me dijeron que podría haber sido un corte de digestión, pero los cardiólogos me confirmaron después que fuera consecuencia de mi problema».

Durante el tiempo transcurrido entre el primer y el segundo susto, Piru se sometió a exhaustivas revisiones anuales y se medicó para no abandonar un deporte al que lleva ligado desde «muy pequeño». ¿Miedo? «No porque los médicos me decían continuamente que podía seguir jugando siempre y cuando no se agravase el problema ni volviera a desmayarme», indica. Desgraciadamente para él, lo segundo ocurrió y toca abandonar y tratar en profundidad esa deficiencia cardíaca. «Después de la próxima revisión decidiré si me opero o no para corregir la válvula defectuosa. Los médicos me recomiendan que lo haga si voy a seguir haciendo deporte aunque sea de una manera menos continuada», señala. Su idea es la de enrolarse en un equipo de veteranos y quitar el mono de fútbol «con uno o dos partidos» semanales.

Con tono nostálgico, Piru se despide: «Gracias, de verdad, a todos los compañeros con los que compartí vestuario durante todo este tiempo, especialmente a los de este año. El fútbol te da cosas que no encuentras en la vida cotidiana». Y pide «cordura» para acabar con la crisis en el fútbol modesto.