El conocido restaurante de Fazouro, que primero fue ultramarinos, lleva más de medio siglo en manos de la misma familia, siempre mimando la cocina
20 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El restaurante La Cazuela, de Fazouro (Foz), lleva más de medio siglo en manos de la misma familia. El lucense Digno Vázquez Vázquez se hizo con el traspaso del negocio, que era propiedad de Florencio Eijo Maseda, en 1956. Al poco tiempo, nada más licenciarse del servicio militar, su hijo Manuel Jesús Vázquez Rodríguez se incorporó a la empresa. «Desde entonces, aquí permanente», asegura, jubilado desde hace tiempo pero fiel al bar que regenta su hijo Jesús.
La Primitiva, como se conocía el establecimiento original, se convirtió en Casa Digno, aunque para muchos vecinos de Fazouro ha sido siempre Las Tres Esquinas. Y en 1991, después de un largo debate familiar, pasó a llamarse La Cazuela, un nombre sonoro, fácil de memorizar y, sobre todo, muy evocador del arte de los fogones.
En los primeros tiempos, Casa Digno «era un comercio mixto, donde podías encontrar desde una albarda para un burro, hasta unas zapatillas o una aspirina, había que tener de todo», recuerda Manuel Jesús. «Teníamos un pequeño camión para ir a comprar a Lugo, Vilalba o Rábade, porque entonces por aquí no había suministro de mercancías», cuenta. Junto a la tienda pusieron en marcha una empresa de transportes.
Tienda hasta el año 1991
El ultramarinos empezó a crecer, habilitaron el bar y el comedor y llegaron incluso a alquilar habitaciones con derecho a cocina, para atender la demanda estival. El ciclo se cerró en 1991, con una reforma integral. La tienda desapareció y nació La Cazuela, el bar y restaurante actuales, una única actividad en la que se ha centrado Jesús, ayudado por sus progenitores.
«Nacín nesta casa, cando era tenda era a nosa vivenda -relata el benjamín de la dinastía- e recordo estar con meu avó». Del abuelo y los padres heredó el gusto por la restauración y no tardó en hacerse con el oficio. «Son autodidacto, daquela apenas había posibilidade de estudiar hostelería. Tiven a sorte de ir aprendendo na casa», destaca. Él se encarga del servicio. Sostiene que «todos os negocios de cara ao público deben ser vocacionais». Manda el carácter. «Tes que estar convencido de que che gusta porque son moitas horas, dedicación plena», apunta.
Su madre, ya jubilada, conserva el título de reina de los fogones. «Está sempre dando un paseo pola cociña e ensinando», comenta el hijo. Gemma instruye a su nuera, Neurianes Pereira Coelho, el relevo, dispuesta a enriquecer la gastronomía gallega con ingredientes y fórmulas propias de Brasil, su país de origen. Al más joven de la saga, que montó el primer patio andaluz de Galicia, en 1987, en Burela, siempre le ha dado por innovar. La Cazuela fue de los primeros en introducir las setas en su cocina, igual que la carta de aguas, «con máis saída agora, ao non poder beber». Desde la entrada en vigor del carné de conducir por puntos las ventas de vino se han reducido. La crisis tampoco ayuda. Compensa un poco la apertura de la autovía por el aumento de clientes de Asturias, sobre todo los fines de semana.
Apetitoso menú navideño
La Cazuela cierra del 23 de diciembre al 2 de enero. La familia Vázquez desvela su menú de Nochebuena: huevos escalfados con gulas, texturas de tomate con bacalao y solomillo de cerdo relleno de frutos secos. Y de postre, «un pudin que facía meu avó, con miga de pan, noces, figos, pasas, ovo e leite, gústanos moito». Una delicia para abrir boca justo en las vísperas.