Cantarrana saca grietas

A MARIÑA

El Viveiro logró solo un empate en los tres últimos partidos en su feudo, donde la pasada temporada permaneció invicto los cinco primeros meses del campeonato

10 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Tras un inmejorable arranque que hacía frotar las manos a su hinchada imaginando una trayectoria similar a la del curso pasado, el Viveiro ha dejado de ser un anfitrión prácticamente infalible. Lo fue en sus tres primeras comparecencias en Cantarrana derrotando al Noia (5-0), el Mesón do Bento (2-1) y el Sporting Sada (2-0), pero buena parte de su crédito como local se diluyó en los tres últimos compromisos, en los que solo pudo sumar un punto: le ganó el Galicia Mugardos (0-1), le empató el Foz (1-1) y el sábado fue derrotado por un O Val liderado por el ex celeste Emanuel (1-2).

Los números actuales del conjunto viveirense ante su parroquia [10 puntos de 18 posibles, 11 tantos a favor y 5 en contra] guardan muy pocas semejanzas con los firmados durante la campaña anterior en sus seis primeras apariciones en Cantarrana, que había saldado con pleno de victorias y un notable superávit goleador, 15 a favor y 2 en contra: As Pontes (2-1), Santiago (3-0), Sada (1-0), Boiro (3-0), Dubra (5-0) y Bergantiños (1-0). En la Liga 08/09 el Viveiro se mantuvo invicto en casa hasta el 1 de febrero, cuando fue sorprendido por el Vizoño (0-1).

Por las grietas que ha sacado el coliseo de la ciudad del Landro se escaparon puntos que colocarían al Viveiro al acecho del líder, una circunstancia que lamentó el futbolista Julio tras la derrota ante el O Val al valorar la trayectoria del equipo en las once jornadas disputadas. «Teniendo en cuenta que nuestro objetivo es la permanencia, sumar 17 puntos a estas alturas está bien (...) Lástima de los últimos tropiezos en casa, ya que estaríamos hablando de una situación bien distinta», indicó. En su opinión, en cuanto corrijan estos números alcanzarán a los de arriba: «Tenemos calidad. Si somos más regulares en casa seguro que nos metemos en el grupo de cabeza», dijo.

El lateral zurdo viveirista, de los más regulares del plantel en lo que va de Liga, opina que el último tropiezo ante el O Val fue fruto de un golpe de «mala suerte» y de una decisión arbitral que cree injusta. «En la primera parte fuimos mejores, merecimos llegar al descanso ganando; en la segunda no estuvimos tan bien, pero creo que hicimos tantos méritos como ellos. ¿El penalti? Lo pitó a instancias del línea. Es verdad que tengo un forcejeo con Emanuel, pero se deja caer. Al no expulsarme se ve que el árbitro no las tenía todas consigo», dijo.