El Principado aprobó redactar el proyecto de saneamiento de Castropol y Vegadeo, mientras en Ribadeo las aguas residuales de varias parroquias van directas al cauce
09 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Al fin, tras decenas de anuncios y promesas por ahora incumplidas, el Principado de Asturias parece decidido a cumplir su compromiso de ejecutar el saneamiento integral de su parte de la ría ribadense. En tanto, la Xunta tiene pendiente de licitar la nueva estación depuradora de Ribadeo, algo a lo que está obligada por exigencia de la Unión Europea. Por ello sigue incumpliendo la normativa comunitaria que regula los saneamientos en las rías. Además, en la actualidad también se vulnera la ley de protección de calidad de las aguas de las rías de Galicia.
Por si todo eso fuera poco, pese a las declaraciones de protección del Eo y a la declaración de Reserva de la Biosfera, varias parroquias del interior de Ribadeo siguen vertiendo directa o indirectamente sus residuos al cauce, como es el caso de núcleos de Ove, Vilela o Porto. La nueva depuradora de Vilaselán no solventará este problema.
El Consejo de Gobierno del Principado autorizó ayer el gasto, con cargo a la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, un paquete de inversiones por valor de 2.481.330 euros para contratar los servicios técnicos necesarios para la redacción de cinco proyectos incluidos en el Plan Nacional de Calidad de las Aguas: Saneamiento y depuración 2007-2015. El de mayor cuantía se corresponde con el saneamiento y depuración de la ría ribadense, en Castropol y Vegadeo. A la redacción del proyecto se destinan 584.000 euros.
El saneamiento integral de la cuenca del Eo es un compromiso que en reiteradas ocasiones ha sido asumido por los presidentes de Galicia y de Asturias en las últimas cumbres interautonómicas. Un objetivo que se reactivó con la declaración de la Reserva de la Biosfera de Oscos, Eo y Terras de Burón. Sanear el Eo se convirtió entonces en una de las grandes prioridades. Ahora el Principado pretende corregir las deficiencias en el saneamiento de Vegadeo y Castropol, pero en la ribera gallega, en Ribadeo, queda mucho por hacer y no se logrará exclusivamente con la construcción de la nueva depuradora de Vilaselán.
El alcalde ribadense, Fernando Suárez, se lo recordó a los dos presidentes con motivo de la declaración de la Reserva de la Biosfera. Hay parroquias del interior del municipio cuyos vertidos van a parar al cauce del Eo y dotarlas de saneamiento es una actuación que excedería con mucho, por su coste, la capacidad del Concello.
La inversión que Augas de Galicia debe acometer para construir la depuradora de Vilaselán, que dará servicio al casco urbano de Ribadeo y conectará los colectores principales de las parroquias costeras, rondará los cinco millones de euros. A esta cantidad habrá que sumar los casi 20 millones que Augas de Galicia dedicará al mantenimiento durante los próximos 20 años. ¿Por qué no se ha licitado todavía? Porque el Concello está gestionando la cesión de los terrenos a la Xunta, para lo que aprobó semanas atrás el expediente de expropiación de fincas.
Deficiencias
La infraestructura existente en la actualidad en Ribadeo es deficiente. A ello hay que unir que la depuradora de Rinlo, si bien fue construida en el 2002, en estos momentos ya tiene superada su capacidad hidráulica. Por último, el polígono industrial que se iniciará en breve también generará residuos que serán tratados en la nueva Edar, que está concebida para recoger las aguas residuales de una población de 25.000 personas (la actual depuradora de Vilaselán tiene capacidad para diez mil). En el estudio de viabilidad se estima que en el año 2030 Ribadeo contará con 15.000 habitantes.
Para financiar esta obra la Xunta barajó varias posibilidades. Finalmente se decantó por proponer no financiar ninguna cantidad durante su ejecución, para lo cual tendría que privatizar la gestión de las instalaciones a una empresa que tendría que construir la Edar y explotarla durante un período de 20 años, en los que la Xunta le iría pagando la inversión.
La previsión inicial era que la instalación se construyese en los años 2008/2009, comenzando a funcionar ya en este último año. Pero a estas alturas resulta evidente que estos plazos no se cumplirán.