El técnico catalán exigirá compromiso a su plantel porque entiende que «la calidad no lo es todo para alcanzar el éxito»
29 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Juanito [así quiere que le llamen] nació en Barcelona, tiene 41 años y comenzó su carrera como técnico hace ya más de una década. Estuvo al frente del filial del Marfil Santa Coloma, en Primera B, y del Rubí, en Primera A, antes del dar el salto a la División de Plata, en la que dirigió al Gavá, el Canet, el Manresa y el Playas de Salou, su club de procedencia. En Burela esperan que sea el preparador capaz de llevar al equipo a la mejor liga del mundo.
-¿Está ante el reto más exigente de su carrera?
-Sí, sí, por supuesto. El Burela es un club que aspira a lo máximo, está creciendo y tiene una infraestructura adecuada para alcanzar las metas más altas. Una de las cosas que más me entusiasma es el proyecto de base, imprescindible para lograr objetivos a largo plazo. El club quiere que su cantera sea la base del equipo el día de mañana.
-¿Qué deberes le ha dado la directiva?
-No ha hecho falta que me den deberes, porque yo mismo me los pongo. Siempre me exijo lo máximo. Soy un amante del trabajo y me voy a dedicar en cuerpo y alma a intentar culminar este proyecto.
-El Burela volverá a ser un grande de Plata, ¿no?
-Eso espero. No hay excusas para que el Burela no esté entre los mejores de la categoría.
-¿Cuáles serán sus principales rivales?
-Nosotros mismos. No creo que el Burela tenga que preocuparse de algún rival en concreto.
-¿Y a qué otros equipos ve como grandes?
-Puede haber sorpresas. Hay que esperar a ver cómo queda configurada la categoría
-Este año sufrió como rival el ambiente de Vista Alegre.
-Es impresionante. Fue una de las cosas que me animó a venir aquí, además de la organización del club. Cuando leía reportajes y veía las gradas, con ese colorido, sentía envidia sana y me decía: 'como me gustaría trabajar en un sitio así, con compromiso por todas las partes'.
-De momento no llegan los refuerzos.
-Pero llegarán. El club está trabajando para salir con las mejores armas. Más que nombres, lo más importante es hacer un equipo. No me sirven los jugadores de calidad si no son comprometidos. La calidad no lo es todo para alcanzar el éxito, hay que sumarle algo más.
-¿Veremos muchas caras nuevas en el equipo?
-De momento es pronto para decirlo. Lo primero es hablar con los jugadores que hay, y a partir de ahí mirar las necesidades que podamos tener. No creo en los grandes cambios.
-¿Cómo sería el Burela que pretende construir?
-Quiero a un Burela a semejanza de la afición, muy comprometido, con mucha ilusión y que nunca, nunca, nunca dé un partido por perdido. Técnicamente hablando, quiero un equipo con mucha rapidez en sus movimientos, agresivo y con mucha llegada.