Cinco meses después, de la Reserva de la Biosfera del Eo nada se sabe

La Voz

A MARIÑA

Casi medio año después de que la Unesco declarase la Reserva de la Biosfera del Eo, Oscos y Terras de Burón, no se ha dado ningún paso para desarrollar esta figura. Los alcaldes de los catorce municipios afectados no han sido citados ni una sola vez por la Xunta de Galicia o el Principado, Emilio Pérez Touriño y Vicente Álvarez Areces, después de que los dos presidentes se reuniesen en la ría ribadense, el 20 de octubre, para celebrar por todo lo alto la declaración.

En ese acto, Touriño renovó en su discurso la apuesta por un desarrollo sostenible y anunció la creación inmediata de un consorcio interautonómico y un foro de participación social, dos órganos que se encargarían de poner en marcha un plan de acción de la reserva para garantizar la dinamización de los municipios gallegos de Ribadeo, Trabada, A Pontenova, Ribeira de Piquín, A Fonsagrada, Negueira y Baleira y de los asturianos de Castropol, Vegadeo, Taramundi, San Tirso, Villanueva, San Martín y Santa Eulalia. Pero nada se ha hecho.

El alcalde ribadense, Fernando Suárez, explicó que cuando tiene oportunidad así se lo comenta a los cargos de Medio Ambiente de la Xunta: «Dícenme que vai para xa, pero de momento non sei nada». En términos similares se pronunciaron los alcaldes de Vegadeo y Santa Eulalia, si bien el Principado ha organizado charlas en sus municipios para explicar los beneficios de la declaración.

Touriño habló del escenario que la declaración abría para 33.000 habitantes de la zona, que conducirá, dijo, «a un desenvolvemento económico máis potente», con una política que permita fijar población.

Entre las líneas de actuación se habló del fomento de la agricultura y la ganadería ecológica; el impulso del sector forestal; la recuperación de oficios tradicionales; la mejora de la calidad de vida con las nuevas tecnologías; el saneamiento integral de la zona; mejorar infraestructuras, y apostar por un turismo sostenible.

Cumbre interautonómica

Ahora cualquier actuación parece pasar por la próxima cumbre interautonómica que celebren Xunta y Principado. Será ahí donde, previsiblemente, se concreten inversiones.

De momento, a los alcaldes les toca esperar. Porque seis meses después de la declaración, todo sigue pendiente: la creación de un consorcio y la elaboración de un Plan de Gestión para el Desarrollo Sostenible, que tendrá una de sus premisas en la armonización de normativas de los concellos. También se prevé crear un órgano de seguimiento y entre los compromisos asumidos, eliminar todos los vertidos a la ría ribadense.