Las monjas, a tope de encargos

E. Montenegro redac@lavoz.es

A MARIÑA

Las religiosas de la orden dominica del convento de Valdeflores, en Viveiro, están desbordadas por los encargos de turrones y mazapanes para esta Navidad. Tan es así que prefieren que no hagamos siquiera reportajes sobre sus excelentes postres y dulces. Y es que su fama es ya conocida no sólo en A Mariña, si no también en otros muchos puntos de la geografía. Tienen encargos de todas partes y las pobres religiosas no dan hecho turrones suficientes para satisfacer tanta demanda. Ya ven, no les hacemos reportaje este año, pero es justo reconocer su trabajo callado y su buen hacer en la cocina. Las pobres están desbordadas. Si es que hay mucho larpeiro...

Ya se lo digo, se acerca la Navidad y ya se oye hablar de los capones de Vilalba. Han logrado fama y justa, seguro. Ahora además hay una novedad y es que una criadora, Aurora Lozano, ha decidido comercializar capones de menos peso y menos meses a lo largo de todo el año, no sólo en temporada navideña. El precio de las aves, más pequeñas, será popular, en torno a los diez euros la unidad. Ya ven, ya nos podemos decantar. Pero aquí en A Mariña también tenemos ave de crianza, la Feira do Galo de Cervo que se celebrará este domingo. ¿Galo o capón? Vaya preguntita; las aves de corral que se venden en Cervo tienen también una gran demanda; acérquense el domingo a Cervo y verán. Si pudiera ser, por qué no, los dos: gallo y capón, ahora en ejemplar pequeño, y de postre un turrón de las monjas dominicas, si sobra uno por un casual.