El valor de la cocina de siempre

La Voz

A MARIÑA

Charlas sobre la excelente huerta mariñana, las posibilidades culinarias de las algas o una visita a una lonja abrieron las jornadas de A Mariña Central

09 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La cocina tradicional nunca pasará de moda. Los fogones y la gente que está detrás de ellos, desde restauradores hasta amas de casa y jóvenes aprendices de hostelería, están siendo los verdaderos protagonistas de las III Xornadas de Patrimonio Tradicional de A Mariña Central que ayer arrancaron en Foz. La villa focense descubrirá estos días las grandes posibilidades de la cocina de siempre, inolvidable y exquisita, y dará el mérito que se merece al arte culinario.

Uno de los atractivos a la primera jornada, la de apertura, vino de una muestra degustación en la que la asociación Micolóxica Os Bolouros puso las setas, alumnos y profesores de hostelería de Foz la experiencia y la Ribeira Sacra sus vinos. El cóctel de sabores gustó al público. El departamento del IES focense, además, sorprendió con la versatilidad del mundo de los hongos presentando platos tanto dulces como salados y recetas con nombres tan sugerentes como por ejemplo, Lactarius deliciousus breseados con lascas de xamón serrán e tona en triscante. Fueron 14 platos para chuparse los dedos.

La cocina tradicional también sorprendió a través de charlas como una de algas, impartida por Xacobe Raúl de Toro, biólogo marino, quien también hizo mención a la utilización de las algas en la cocina de hoy, la de diseño y las nuevas tendencias.

José Mouriño, ingeniero agrícola del Servizo de Política Agroalimentaria de la Xunta, hizo un recorrido desde el Neolítico hasta nuestros días sobre la huerta y su uso gastronómico. Incidió sobre todo en la calidad de productos como la patata, el grelo o la faba de Lourenzá que en A Mariña gozan de buena tierra para cultivarse. Enfatizó en que esos tres frutos tenían que estar necesariamente en la carta de los restaurantes. Con respecto al grelo, valoró especialmente que en la comarca se dan unas características climáticas tan peculiares que hacen que se pueda sacar antes al mercado. No dudó en señalar que podía ser un producto característico de la costa lucense, y en eso están trabajando. Cerca de Foz, en el municipio de Ribadeo y concretamente en Piñeira nace un pimiento especial. Mouriño indicó que también se está trabajando en este cultivo porque es un pimiento muy carnoso y con un perfil nutricional especial. Completó su charla hablando de otros productos típicos gallegos que hacen la boca agua y contribuyen a dar fama a la prestigiosa cocina gallega como los vinos de la Ribeira sacra o los quesos de San Simón, O Cebreiro y Arzúa-Ulloa.

Los asistentes a las jornadas (hay 87 matriculados) también tuvieron oportunidad de visitar la lonja de Burela y una exposición interesante, la de la alfarera de Os Muíños María Xesús Laxe, As pezas da nosa cociña. Sus manos, además, son las que moldearon el regalo institucional que se entrega en estas jornadas de la Fundación Comarcal de A Mariña Central, el IES de Foz y la Universidad de A Coruña: una olla de barro.

Ramón José Muíño, doctor en biología de la universidad coruñesa, habló de los productos del mar, desde el punto de vista medioambiental.

A este ciclo asisten propietarios de establecimientos de turismo rural de A Mariña, restaurantes, alumnos de hostelería, universitarios y amas de casa, principalmente.