Buscando fórmulas para aparcar

A MARIÑA

Tres concellos mariñanos estudian la posibilidad de construir estacionamientos subterráneos, instalación con la que cuenta Viveiro desde hace nueve años

06 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La densidad de tráfico que soportan los principales núcleos de población de A Mariña es un hecho constatable que se agudiza en temporada estival, pero que día a día supone un problema grave al que se tienen que enfrentar los gobiernos locales, en busca de soluciones eficaces, y no gravosas para las arcas municipales. Pero la situación no es fácil, y además se encuentran en ocasiones con la oposición de colectivos de ciudadanos y comerciantes, porque el usuario tendrá que pagar de su bolsillo la utilización del servicio.

Foz, Ribadeo y Burela estudian lconstruir estacionamientos subterráneos como posible salida a sus necesidades de aparcamiento. Y lo hacen desde ópticas distintas. Así, desde Ribadeo , su alcalde, el nacionalista Fernando Suárez, explicaba que cualquier actuación en este sentido pasa por la gestión urbanística, es decir «contar cun plan (PXOM) moderno, adaptado á lei vixente, e que defina as porcentaxes destinadas a zonas verdes, dotacionales e aparcadoiros e cómo medra a vila».

Ribadeo encargó estudios de viabilidad para la construcción de un aparcamiento subterráneo en la primera parte del gobierno del anterior bipartito. Contemplaba dos opciones, bajo el parque de San Francisco, y en el entorno de la plaza de abastos, descartado en este último caso porque había que pilotar para evitar que se viniera abajo el mercado. La inviabilidad económica, no sólo por los costes de construcción, sino también por la rentabilidad, descartó la segunda posibilidad. «Non hai capacidade económica para xestionar esto», señaló Suárez, que no descarta nuevos estudios, pero siempre partiendo de la elaboración del PXOM. Foz también se ha sumado a la tendencia. El Concello tiene un esbozo de lo que podría ser un párking subterráneo en la Horta do Cura, proyecto en el que estaría implicada una constructora con la que se reunirá este mes el regidor, el socialista José María García Rivera. «O convenio contempla a cesión dun parque urbanizado, e debaixo iría o aparcadoiro soterrado cunhas 200 prazas», dijo Rivera. Pero hay una opción más prevista por un particular que construye frente a la Casa da Cultura, que pretende destinar unas 150 plazas para uso público. «Interésanos no centro, centro; e aínda que a xente do pobo é máis remisa, a que ven de fóra daríalle moita saída, ademáis de levar unha serie de prazas para aluguer temporal».

En Burela , el anterior gobierno del PP dejó un anteproyecto para construir un estacionamiento de estas características bajo la plaza del Concello; el estudio estimaba el coste en dos millones de euros. Tendría dos plantas y también más de 200 plazas, una parte de las cuales para venta y alquiler. Lo más interesante del proyecto, en el que insistió en reiteradas ocasiones el entonces alcalde, José María González Barcia, es el supuesto «coste cero» de la obra para el Concello.

El actual bipartito no descarta contar con una instalación de estas características, pero según explicaba el regidor, el también socialista Alfredo LLano, «de momento estudiaremos a viabilidade e miraremos ubicacións alternativas, porque non é tan doado, ten que haber rendabilidade para sacar adiante unha obra de tanto custo». Viveiro es, de momento, el único municipio de la comarca que cuenta con aparcamiento subterráneo desde hace nueve años. Su construcción, encargada por el entonces alcalde, el popular César Aja, fue una auténtica odisea y generó más de un problema económico y polémicas con los ciudadanos y los comerciantes. «Cando entramos asumimos un préstamo de 500.000 euros pendente de pagar; cada tres meses abonamos 21.000 euros, e desde fai dous anos o Concello de Viveiro non aporta ningún fondo para este fin, faise có movemento do párking, os ingresos superan aos gastos», dice el presidente de Aparcamientos A Mariña, el también edil Rafael F. Amor.

Tiene una capacidad de 255 plazas, de las que el 10% están vendidas en concesión por 30 años a precios que oscilan entre los 4.808 y los 6.611 euros. Tiene además 80 abonados que pagan diferentes tarifas. La primera planta está llena todos los días, la segunda en torno al 20%. «Está funcionando moi ben desde que se cobra por tempo de ocupación real», señala Amor. Veinte minutos cuestan 23 céntimos. Los problemas de aparcamiento, sin embargo, persisten.