Reportaje | La nueva esperanza del atletismo El jovencísimo atleta rumano afincado en Lourenzá está sorprendiendo a todos, después de su medalla de oro en el gallego de cross y su récord en los dos mil metros bajo techo
08 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Catalin Dragomir llegaba a tierras mariñanas hace apenas dos años para quedarse. Era un niño inquieto, que no paraba de hacer piruetas con sus amigos mientras se integraba rápidamente en su nuevo entorno. Aquel joven sorprendió al responsable del atletismo de Lourenzá, Manuel Lastra «Ventura», que vio en él un gran talento natural y le reclutó para el rey de los deportes. En su primer año de entrenamientos ya se convirtió en recordman gallego de los dos mil metros en pista cubierta en categoría infantil, pero su explosión ha llegado en los últimos dos meses. En febrero de 2007 revalidó su título bajo techo y volvió a superar la plusmarca autonómica, y hace escasos días se proclamó campeón gallego de campo a través en categoría escolar con una autoridad casi insultante, al cruzar la meta con gran ventaja sobre sus principales rivales. Un talento natural Su entrenador no escatima elogios al hablar sobre su joven pupilo, y se enorgullece de que «tiene una gran zancada, con unos tobillos prodigiosos y un correr muy elegante. Ahora está creciendo, y está ganando en rapidez. No es que sea lento, pero ha mejorado mucho esta cualidad desde el año pasado, y aún mejorará mucho más». Dragomir no había practicado atletismo hasta su llegada a Lourenzá, por lo que el margen de mejora que tiene es espectacular. Su especialidad en su país de origen era el baile regional, favorecido por su gran agilidad. El registro de 6 minutos y 54 segundos en los dos mil metros indoor que supuso el récord gallego de la prueba es al mismo tiempo la quinta mejor marca de toda España para un chico de su edad. Además, hay que tener en cuenta la dificultad que entraña realizarlo en un anillo de apenas 160 metros como el de A Coruña, en clara desventaja respecto a las otras marcas nacionales, logradas en pistas de 200 metros. Manuel Lastra habla de un atleta que camina hacia las pruebas largas más que hacia las de velocidad, y asegura que «creo que poco a poco irá hacia el fondo. Tiene una resistencia fuera de lo normal, y le va mejor una prueba de 10 kilómetros que una de 5. No es tremendamente rápido, aunque sí lo es teniendo en cuenta su especialidad. Además, es capaz de mantener ritmos elevados durante mucho tiempo, y eso le da una gran ventaja». Temporada estival Después del éxito del invierno, el joven prepara ya su aparición en pista. Los 3000 metros y los 1000 obstáculos serán las dos pruebas que afronte durante el verano. Esta última, pese a ser corta para sus condiciones, «será buena para él, pues asume muy bien las técnicas», concluye Manuel «Ventura».