A fondo | Los fracasos para frenar la erosión ¿Ineptitud o una batalla imposible de ganar? Los millones de euros invertidos por Costas en la playa de Altar, en Barreiros, para lograr evitar la erosión no han dado ningún fruto
26 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a playa de Altar (en una de las zonas de más desarrollo turístico y urbanístico de Barreiros) es todo un misterio para los técnicos que ingenian proyectos para tratar de frenar la erosión. El Ministerio de Medio Ambiente no ha escatimado dinero, pero todo ese dinero, euro tras euro, se lo sigue llevando el mar. Así es desde finales de la década de los 70, tras destruirse la barrera de arena que cerraba la parte interior de la ría focense. No pocos le echaron la culpa al puerto de Tupide, en Foz, pero deste entonces cuantiosas inversiones han sido tiradas por la borda. En 1983 se construyó una escollera de protección en el borde de la playa de Altar. Nada solucionó, más bien al contrario, empeoró el problema, taponando además el muelle pesquero focense. Asi que fue preciso acometer una nueva tentativa, trasladando 335.000 metros cúbicos de arena de la ría focense frente a la playa de Altar. Casi dos millones de euros que supusieron un nuevo fracaso. La realidad era tozuda y las previsiones de los técnicos e ingenieros volvieron a resultar erróneas. En el 2004 se encargaba el enésimo estudio para aclarar los movimientos de tesones y corrientes. Y en tanto, el mar seguía jugando con la costa. A principios de este año el Consejo de Ministros autorizó una obra de emergencia para reparar el efecto del oleaje de la playa de Altar. En los meses de noviembre y diciembre de 2005 y en enero y febrero de 2006 la acción del mar ocasionó un fuerte proceso de erosión e urgía actuar. Más de medio millón de euros fue la cantidad asignada para proteger el pie del talud y sostenerlo en toda su extensión para evitar la erosión producida por el agua y el viento. El Ministerio reconocía que el oleaje había causado importantes socavones que ponían en grave peligro bienes públicos y edificaciones colindantes. La obra está finalizada. ¿Habrán acertado de esta vez? ¿Servirá para algo? Son muchos los vecinos que auguran el enésimo fracaso. En tanto, Costas sigue invirtiendo en la zona, en el paseo marítimo de San Bartolo, en el propio de Altar y en la playa de Anguieira, con proyectos estos últimos a punto de concluirse.