?os centros educativos de A Mariña no pierden la oportunidad de subirse al tren de Europa. Gabriel Gómez, de San Cibrao, y Nuria López, de Bembibre, han tenido como muchos otros alumnos la oportunidad de conocer la UE y formarse en lo suyo, en este caso dentro las actividades físicas y deportivas. Estudian en el IES Monte Castelo de Burela. Recién llegado de Potenza, Gabriel relató ayer su experiencia a otros estudiantes, de auxiliar de enfermería, que el próximo curso también harán las maletas para Italia. Su destino fue la zona sur, primero en un pueblo donde tuvieron que empezar a aprender y defenderse en italiano: «Era pequeño y bonito pero no había mucho para hacer(...) No había mucha fiesta. Era tranquilo». Allí conocieron a otros seis españoles en prácticas. Una primera diferencia con España la marcó los horarios: «A las cinco de la mañana ya era de día y la gente estaba en la calle. A las siete de la tarde se cenaba y a las ocho, a dormir». Potenza fue el lugar donde realizaron las prácticas. Gabriel, que fue campeón gallego de natación, como monitor de niños en una piscina y Nuria dando clases de gimnasia de mantenimiento: «Allí tuvimos que amañarnos por nuestra cuenta. Nos dieron 120 euros a cada uno. Nos fué fácil. La pasta, el queso y las verduras eran muy baratas». Les llamó la atención que la gente salía a diario, aunque hasta las dos de la madrugada: «Tienen la fiesta más repartida». Con el idioma, decía ayer Gabriel: «Al final no tuvimos problema». Pero el primer día en Nápoles... «Queríamos pedir una toalla. Buscamos la palabra en el diccionario. Y nos dieron unas servilletas». Con las ayudas de la Xunta y el programa Leonardo da Vinci, explicó ayer el director del instituto, Marcelino Luna, ha sido posible su estancia allí.