Lujo y potencia junto a la ría

La Voz X.M.P. | VIVEIRO

A MARIÑA

Crónica La feria del automóvil que se celebra este fin de semana en Viveiro ofrece un curioso espectáculo en la fachada marítima de la ciudad del Landro

15 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El buen tiempo empuja a los mariñanos a disfrutar de los espacios abiertos. En Viveiro, por ejemplo, unos días de cielo despejado animan a gozar del paseo marítimo, que ayer presentaba un aspecto más que curioso. Entre mareas que suben y bajan y gaviotas que van y vienen había unos invitados de lo más excepcional. En la margen derecha de la ría, cerca del edificio del conservatorio y del palco de la música, se veían máquinas que combinan lujo y potencia. La razón de su presencia se debía al primer salón del automóvil, iniciativa que organiza la asociación Centro Comercial Casco Histórico de Viveiro. Así, coches que son sinónimo de abundante confort, de muchos caballos de potencia y de un número incluso mayor de centímetros cúbicos estaban aparcados como parte efímera pero espectacular del paisaje viveirense. La asociación organizadora de la actividad gestionó con diversos concesionarios la presencia de las últimas novedades de numerosas marcas; pero quizá, sin desmerecer los avances cada vez mayores de las empresas del sector, había dos marcas que atraían la mayor parte de las miradas: eran los Hummer, marca americana que empieza a venderse en España, y los Porsche, que se está introduciendo en la fabricación de todoterrenos para abandonar la dedicación exclusiva a coches de perfil deportivo. Y quien no abandonaba un perfil de satisfacción era Óscar Rodríguez, presidente de la asociación organizadora: La iniciativa, dijo, le pareció «fantástica». El salón acaba hoy, por lo que aún se podrán admirar los distintos modelos e imaginar las prestaciones de cada uno. Y además, como contrapunto a los últimos avances automovilísticos, Viveiro acoge hoy la segunda concentración de coches clásicos, que también organiza la asociación del centro comercial y que reunirá en la ciudad del Landro a varias decenas de conductores llegados de toda Galicia.