Reportaje | La singular trayectoria del Burela El cuadro de Jaime Pérez ha sumado más puntos a domicilio que en su terreno de juego, donde nueve equipos fueron capaces de lograr un resultado positivo
10 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?l miedo escénico (término popularizado por Jorge Valdano en alusión al Bernabéu en la década de los 80) no se deja sentir en A Marosa. La Sociedad Deportiva Burela es un equipo vulgar y vulnerable en su terreno de juego y respetable y temido en sus desplazamientos, tal y como demuestran sus números. Nueve de los once rivales que visitaron el recinto mariñano se llevaron un resultado positivo. Sólo dos salieron derrotados: Vizoño y Orillamar. Vilalbés, Viveiro y Boiro cosecharon un punto; y O Val, Ordes, Sporting Sada, Lemos, Imperátor y Mineiro, los tres. La afición burelesa lleva desde el 19 de octubre del 2003 sin celebrar una victoria en casa. La plantilla de Jaime Pérez sobrevive con los puntos obtenidos en sus salidas. Perdió únicamente en tres canchas, Ribeira, As Pontes y Laracha, y pescó en ocho: Imperátor, Mineiro, Sarriana, Brollón, Foz, Fátima, Español y Racing Vilalbés. Los goles a favor y en contra también confirman que el Burela es más temible cuando juega lejos de A Marosa. Marcó tantos goles en casa como a domicilio (9) y encajó uno más como local (13) que como visitante (12). Y todo ello en el mismo número de partidos. ¿Por qué tantos problemas en casa? Abel, uno de los centrales de la plantilla, no duda en su respuesta: «Nos faltan jugadores para crear fútbol y llevar la iniciativa. Además, en muchos partidos acusamos la inexperiencia». «Fuera de casa -continuó- estamos haciendo grandes partidos, jugamos más cómodos». Otro aspecto que el futbolista consideró determinante en la singular trayectoria del cuadro burelés es la ausencia de un rematador: «Tenemos muchos problemas para marcar, algo que ya arrastramos desde la pasada temporada», subrayó Abel, quien no se olvidó de recordar que «con los arbitrajes tampoco estamos teniendo suerte».