Animales abandonados

I. GONZÁLEZ

A MARIÑA

LA TRIBUNA | O |

02 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

DOS PERROS ATACARON hace pocos días a uno o varios rebaños de ovejas en el municipio de Foz, ocasionando la muerte de un buen número de animales. No es un hecho novedoso. Tampoco lo es el que cada verano aparezcan decenas de perros abandonados en las ciudades o que algún cachorro al que su dueño dejó tirado en medio del campo se acerque a las casas más cercanas en busca de alimento. Los animales se buscan la vida como pueden; es natural y comprensible que así lo hagan. Otra cosa muy distinta es la actitud y falta de responsabilidad de los propietarios. No se trata de que adoptar esos comportamientos tan exagerados, desde mi punto de vista, de dar al perro o al gato el mismo o mejor tratamiento que a un hijo, hecho que me parece casi tan aberrante, para los animales y para los niños, como el hecho de abandonarlos a su suerte. Creo que el que tiene un animal a su cuidado, tiene la responsabilidad de velar por él. Al fin y al cabo, tanto si se ejerce de padre, como de conductor, como de lo que sea, todo se reduce a cumplir y asumir la responsabilidad que a uno le compete. Y por lo que se ve, no todos estamos por la labor de exigirnos ni unos mínimos.