«Ecar es más que una empresa»

La Voz I. E. | MONDOÑEDO

A MARIÑA

Testimonio | Luis Rego Valcarce

12 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

«Ayer había una cuestión importante, al margen de la repercusión económica; jugaba una cuestión sentimental, ya que Ecar es más que una empresa; es la empresa de Mondoñedo», afirmaba ayer el alcalde de Mondoñedo, el popular Luis Rego, que actuó de mediador entre los trabajadores y la empresa. Fueron los empleados los que pidieron su intervención para intentar llegar a un acercamiento con la dirección de Ecar con el objetivo de abrir una vía de negociación y dar así fin a las movilizaciones. Rego se mostraba ayer muy satisfecho de los resultados aunque matizó que «el mérito es de las dos partes, de su generosidad, y sentido de la responsabilidad, al mostrar todos su disposición a ceder para abrir esa vía de diálogo». El regidor no oculta que hubo momentos duros a lo largo de las casi cinco horas de reunión que se celebró el jueves por la tarde: «Como en cualquier negociación, hubo momentos más difíciles que otros, en los que parecía que no se llegaría a un entendimiento; lo importante es que primó la responsabilidad de todos y se consiguió esa aproximación. A partir de ahora tienen que seguir negociando, hay un compromiso claro para ello y yo estoy satisfecho de que se produjera ese cambio; sigo apelando a la buena fe de las partes para llegar a ese acuerdo. Ahora sí que acabó mi intervención». A la pregunta de si en una situación así debe el mediador tomar partido o actuar de determinada manera, responde Rego que «hay que tener claro el sentido de la responsabilidad. Soy el alcalde de todos los mindonienses y mi preocupación es que la empresa, concebida como un todo en el que están dirección y trabajadores, continúe, mejore y vaya a más. Tenía que partir del intento de aproximarlos, de lograr que ambas partes cedieran. Flaco favor haría si tomara partido, porque perderían confianza en mí como «hombre bueno». Creo que en una situación así hay que mantener la autoridad, en el buen sentido de la palabra, sobre ambas partes y tirar de cada lado para que cedan lo que se creen que pueden ceder. Es una labor compleja, sobre todo cuando los ánimos están alterados». El conflicto de Ecar trascendió a las partes implicadas: «Yo lo que notaba en la calle es que la gente estaba cabizbaja y alicaída. Cuando se consiguió la aproximación la gente estaba encantada. Se les veía en la cara».