Un puesto que debería abrir hace un año

La Voz

A MARIÑA

15 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El punto de inspección fronteriza de Ribadeo se sumará a los otros catorce que funcionan actualmente en Galicia, adscritos a los puestos de Vigo y A Coruña. Será, en cualquier caso, el primero de la provincia, a tenor de las informaciones obtenidas. Pese a que ha sido demandado y a que también Burela y Celeiro estaban interesados en disponer de él, su apertura acumula ya más de un año de retraso sobre las previsiones del Gobierno central. De hecho, Fernando Zamácola Garrido, director general de Administración Periférica del Estado, anunció el 29 de enero del año pasado que había Ribadeo había sido elegido para instalar ese servicio y apuntó que podría comenzar a funcionar antes del verano pasado. Dado el plazo de ejecución de las obras y habida cuenta de que han sido adjudicadas hace poco días, todo indica que quizás este abierto antes de final de año. De cumplirse lo avanzado cuando se hizo pública la asignación de ese servicio, abrirá inicialmente un día a la semana, atendido por un funcionario de la Subdelegación del Gobierno de Lugo, que se desplazará expresamente a Ribadeo para controlar, en principio, la madera procedente de países ajenos a la Unión Europea. Si la demanda aumentase, declaró entonces el representante del Gobierno central, se ampliaría el período de funcionamiento. Supervisión veterinaria Los puestos de inspección fronteriza han sido creados por la Unión Europea para controlar la entrada de productos procedentes de países ajenos a la comunidad. Su misión es la supervisión veterinaria de productos de origen animal, tanto los de consumo humano como los destinados a otros fines, así como de vegetales, bebidas, cereales, tabaco, minerales, artículos textiles, medicamentos o equipos ópticos, fotográficos e informáticos, entre otros muchos. En definitiva, son la puerta de entrada de mercancías de países extracomunitarios y la de salida, si van para puertos ajenos a la Unión Europea. Los veterinarios supervisan la documentación para verificar la procedencia de los productos y comprobar si se ajustan a las características que refleja su certificado de origen. Suelen tomar muestras de alrededor del 30% de la mercancía que entra, excepto cuando está establecida una alerta porque exista la posibilidad de que pueda entrar mercancía sin las condiciones sanitarias exigidas. No ha trascendido si el punto de inspección fronteriza se adscribirá al puesto de A Coruña o al de Vigo.