Crónica | Castropol lucha contra el despoblamiento
12 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Llegará un día en el que los habitantes de A Mariña y del Occidente de Asturias estén habituados al paso del AVE del Cantábrico, ese ferrocarril que irá de Ferrol a Bilbao pulverizando las velocidades actuales. Mientras se espera la obra y se hacen cálculos sobre su construcción y su puesta en funcionamiento, el Ayuntamiento de Castropol estudia qué medidas puede tomar para no perder otro tren, el del desarrollo de zonas rurales. Tomar ese tren debería de implicar el abandono de otros. El Ayuntamiento castroplense -cuya población es de 4.204 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística con fecha de 1 de enero del 2002- considera que el despoblamiento es una amenaza y que contribuir a fijar habitantes representa un objetivo básico. El nuevo alcalde, José Ángel Pérez, entiende que dos pasos básicos son la oferta de viviendas y de servicios públicos adecuados: para alcanzar el primer objetivo, espera lograr del Principado la construcción de pisos de promoción pública en la capital del municipio y en Figueras; para lograr el segundo, confía en mejorar las redes de alumbrado público, de abastecimientos de agua y de recogida de residuos en la zona rural. Otras dos posibilidades parecen avalar la compra de billete en el tren que alejaría a Castropol del despoblamiento: el programa Leader Plus -compartido con el vecino ayuntamiento de Ribadeo y gestionado por la Asociación Puente de los Santos- y el plan de dinamización turística -que se tramitó con el Ayuntamiento ribadense pero que se desarrolla en solitario-. Estudiar nuevas salidas agrícolas y forestales del municipio es otra metas que José Ángel Pérez aspira a desarrollar durante este mandato.