Un error llevó al gobierno de Burela a creer que la repercusión de esas obras en el municipio sería un aumento de 0,01 euros en el precio del metro cúbico de agua. De hecho, anteanoche preveía aprobar en pleno el acuerdo con Augas de Galicia para iniciar las obras. Pero el concejal Manuel Parga hizo recapacitar al grupo mayoritario del PP y al final el asunto quedó pendiente de más estudios. La corporación de Cervo todavía no ha analizado el documento. Para el portavoz del BNG burelés «é impresentable que para garantir o suministro os veciños teñan que pagar esas burradas». Aunque Augas de Galicia se escuda en la normativa europea que obliga a los beneficiarios de obras hidráulicas a abonarlas, Manuel Parga tampoco olvida que la red de abastecimiento era un compromiso de la Xunta por la segregación aprobada en 1994, «e xa tiña que estar feita». «Se non é por nós, apróbase o convenio e os veciños terían que pagar as obras», recalca el concejal nacionalista. Acusa al gobierno popular de Burela de «irresponsabilidade porque demostraron que non tiñan estudiado o tema» e incluso opina que una situación como la vivida «é motivo máis que suficiente para máis dunha dimisión». Desde el gobierno popular de Burela se declaran «dispostos a non aprobar un acordo como ése, si é así».