Casi todas las miradas del acto de presentación estuvieron enfocadas en Paco García y Julio González. El seleccionador nacional, y a su vez técnico del Breogán, se congratuló de haber podido concentrar al equipo en la provincia y se refirió al torneo como una buena oportunidad para calibrar las aspiraciones de sus muchachos. «Para mí es una satisfacción tener a la selección en Lugo y venir a Foz a disputar un torneo tan importante. Es una excelente piedra de toque, ya que nos vamos a enfrentar a dos selecciones muy potentes: Eslovenia, medalla de oro en el campeonato de Europa, y Australia, que siempre está en las primera posiciones», explicó. Pensando ya en el III Mundial Joven de Japón, que se celebrará del 3 al 12 de agosto, el técnico evitó hablar de metas concretas y se limitó a decir que «nuestro objetivo es seguir siendo competitivos. Ya es un orgullo llegar hasta aquí. Otras selecciones importantes, como Yugoslavia, Turquía o Francia, no lo han conseguido». A Julio González, campeón del mundo júnior, y jugador del Baloncesto León, le entusiasma especialmente el torneo por el hecho de «jugar en casa» y dio las gracias al Celtas y al Concello, así como a los distintos colaboradores, por hacer posible que se vaya a celebrar en Foz. «Vamos a darlo todo», apostilló. Concentración en Lugo Los jugadores preseleccionados -Paco García tendrá que descartar a dos para viajar a Japón- estaban citados para las nueve de la noche de ayer en el Gran Hotel de Lugo, donde quedarán concentrados hasta el día 22 de julio. Tan sólo una novedad en la expedición. Felipe Reyes, del Estudiantes, es baja de última hora por la llamada de la selección absoluta, y su plaza la ocupará Roberto Morentín, un ala-pívot que está jugando en la liga universitaria norteamericana. La convocatoria la componen: Calderón, Cabezas, Puyada, Berni Rodríguez, Vidal, Jobacho, Dramec, Julio González, Manzano, Gabriel, Bueno, Morentín, Mesa y Fernández.