Tras los anillos de Saturno

La Voz

A MARIÑA

XAIME RAMALLAL

Una veintena de aficionados gozaron de una noche clara en la primera observación astronómica desde Ribadeo Tras varios intentos frustrados, el martes por la noche se estrenó el observatorio astronómico de Santa Cruz, en el aula de la naturaleza Casa da Ría de Ribadeo. La noche se mantuvo clara y limpia hasta pasada la una y media de la madrugada, y una veintena de personas pudieron descubrir y admirar durante dos horas los cráteres y el Mar de la Tranquilidad de la Luna, la figura anaranjada de Marte y otros misterios del firmamento. Para el futuro quedan más sorpresas, como los anillos de Saturno, la mancha roja de Júpiter, Urano o Neptuno, planetas que ahora, realmente, están más cerca que nunca de A Mariña.

06 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

JOSÉ ALONSO RIBADEO El telescopio instalado en la cúpula giratoria del observatorio astronómico de Santa Cruz pertenece a la asociación ribadense Xerfa. Tiene 255 milímetros de diámetro y una focal de 150 centímetros. Estos datos implican que con el telescopio se pueden observar nítidamente los cráteres de la Luna; las diversas fases de Marte y Venus; las franjas de gases, la mancha roja y los satélites de Júpiter; el anillo de Saturno, Urano y Neptuno. Plutón, el planeta más alejado del sistema solar, es el único que queda aún lejos del alcance del observatorio ribadense. El martes por la noche una veintena de personas tuvieron el privilegio de desentrañar algunos de los misterios del firmamento. Antonio Gregorio Montes, responsable de la sección de astronomía de Xerfa, confiesa que esperaba a más personas, pero el hecho de que todas las observaciones precedentes tuvieran que ser suspendidas por el mal tiempo quizás desanimó a algunos. «O telescopio de Xerfa enfocámolo á Luna, e co pequeno -que cedieron los alumnos del colegio público Sagrado Corazón de Ribadeo- a Marte e Arturo, unha estrela blanca»; señaló Montes. La Luna, con todo su simbolismo, fue quien acaparó la atención: «Sorprende moito a súa terra branca, os mares escuros, o Cráter Copérnico, que se aprecia con claridade, e o Mar de la Tranquilidad, que foi onde alunizou o Apolo XI», añadió. La capacidad de sorpresa de Antonio Gregorio es menor: «Eu xa estiven noutras observacións, pero as condicións que se ofrecen en Santa Cruz son moi boas. Para o que se pretende, que é divulgar a astronomía sen entrar en aspectos de divulgación, o observatorio está moi ben». «Á xente chamoulle a atención os detalles da Luna, e ve-lo disco de Marte, pero engancharse á astronomía depende de cada un. Hai quen espera ve-las galaxias como nas revistas, cando son montaxes, e quedan decepcionados», declaró Antonio Gregorio, y concluyó: «Para min o máis espectacular é a mancha roxa de Júpiter e os anillos de Saturno. Pero ve-los é complicado. Para elo Saturno ten que estar orientado dunha forma precisa e Jupiter ten que amosar a mancha na cara visible. E todo elo, dependendo do tempo».