Comer aquí es toda una experiencia

Estos restaurantes están ubicados en donde uno menos se imagina

.Un grupo de amigos, este sábado en la terraza del restaurante ubicado en el faro de A Illa.
Un grupo de amigos, este sábado en la terraza del restaurante ubicado en el faro de A Illa.
m.v.

Lo importante en un restaurante no se reduce solo a la calidad de la comida. A veces las estrellas que premian su oferta gastronómica los elevan a otra galaxia, pero también el lugar en el que están situados puede hacer de ellos rincones maravillosos de los que merece la pena disfrutar con un tenedor en la mano. Faros, museos e incluso portales han decidido abrir sus puertas a las cocinas, por sorprendente que parezca.

Al norte de la Illa de Arousa, en Pontevedra, se encuentra uno de estos emplazamientos únicos. El faro Punta Cabalo acoge un restaurante en su interior. «A día de hoy la gente ya llega conociendo el restaurante, pero nuestra intención desde el principio era que la gente viniese a conocer el faro y se encontrase con el restaurante», afirma el gerente, Rodrigo Lojo. El marisco, el pescado y los arroces son su especialidad, pero cuentan con una peculiaridad. «No vendemos el pescado en raciones, vendemos las piezas enteras, que pueden pesar desde 500 gramos hasta cinco kilogramos, y eso le llama la atención a la gente», comenta Lojo.

No es habitual ir a un faro con la intención de sentarse a comer, como tampoco lo es ir a un mercado. En Santiago es posible. El famoso Mercado de Abastos cuenta con un -como el propio taberneiro Iago Pazos define- «espacio gastronómico». El nombre de este lugar es Abastos 2.0 y Pazos afirma que «todo el producto que cocinamos está sacado del propio mercado. Durante la mañana nos damos un paseo en busca de ideas, por lo que nuestra carta va cambiando a lo largo de las semanas». Aun así, detalla que el huevo a baja temperatura es uno de sus platos estrellas desde que empezaron en el 2009.

.En el interior del propio mercado de Abastos de Santiago se encuentra el Abastos 2.0
En el interior del propio mercado de Abastos de Santiago se encuentra el Abastos 2.0

El chef Pepe Vieira no quiso perder la oportunidad de abrir un restaurante en el propio Museo de Pontevedra y en el 2015 inauguró su particular obra de arte, Ultramar. El jefe de sala explica que «se quiso respetar al completo la estructura y esencia del espacio, que tiene el techo abovedado y que no desentona con la estética del museo». Muchos de los artistas que presentan sus obras en este centro están vinculados con la emigración, por lo que esta es la temática que se puede ver reflejada en la oferta gastronómica, muy relacionada con América y con la cocina atlántica.

.Pepe Vieira abrió hace dos años un restaurante, Ultramar, dentro del Museo de Pontevedra.
Pepe Vieira abrió hace dos años un restaurante, Ultramar, dentro del Museo de Pontevedra.

Pero esto no es todo: otro de los originales escenarios lo podemos encontrar en O Grove. O Almacén do Avó es un lugar de visita obligatoria. Se trata de un antiguo secadero de pulpos que se ha reconvertido en restaurante en el 2003. Sus paredes cuentan historias por sí solas, ya que durante muchos años se utilizó para este oficio, y posteriormente se convirtió en el negocio familiar Casa Pepe.

Uno de los lugares más sorprendentes es un pequeño lugar escondido en el municipio ourensano de Viana do Bolo. Su cartel: Comidas Chelo. Ofrece comida casera, pero sobre todo abundante. El escenario escogido en esta ocasión es del todo insólito, ya que está en el interior del portal de un edificio. Una de las que ya lo ha probado, Carmen Rapado, explica que «su plato más famoso es la androlla, que yo nunca había probado y está deliciosa». Pero no deja escapar hablar sobre Chelo, que «es una mujer encantadora, te hace sentir como si estuvieras en tu casa». Una variedad de escenarios que no deja indiferente a nadie.

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