Otros la liaron como Enrique Iglesias

AL SOL

JOSE PARDO

Numerosos cantantes han sufrido los abucheos del público en Galicia

18 jul 2017 . Actualizado a las 19:27 h.

Un totum revolutum de infortunios sobre el escenario impidieron que el público de Santander viviera la experiencia religiosa de ver a Enrique Iglesias cantar sus éxitos más sonados, aunque para más de uno lo que se vivió el sábado por la noche en El Sardinero se convirtiera en algo paranormal. El público del concierto, que tildó de «atraco» el recital del intérprete de Súbeme la radio, no daba crédito ante el supuesto playback y el escaso interés que el artista mostró por los asistentes durante las diez canciones de la actuación -otra de las quejas, por cierto, la duración del concierto-. No obstante, muchos son los artistas que han hecho enfadar al público, que a más fanático, más exigente. Y en Galicia no nos duelen prendas a la hora de pedir rigor. Para muestra, varios botones.

Miguel Ríos

Escoltado en Samos (2004). El granadino tuvo que lidiar con uno de los tragos más amargos para el público: la suspensión de un concierto por lluvia. Aunque acostumbrados a los chuzos, los gallegos se resisten a que les cancelen sus eventos favoritos por una cuestión climatológica, sobre todo, cuando a los artistas se les ofrece una alternativa para agradar a su público. A Ríos, que tenía previsto actuar en Lampazas (Samos), le propusieron dar el concierto en un camión, ya que la tormenta impedía que se celebrara al aire libre. Se negó y abandonó la aldea escoltado mientras le abucheaban. 

Serrat y Sabina

«Overbooking» en Pontevedra (2007). Cerca de un millar de personas se quedaron fuera de la plaza de toros de Pontevedra pese a haber pagado la entrada del concierto. La organización decidía cerrar las puertas del recinto sin ton ni son, dejando fuera a cantidad de fans que, airados, la emprendieron con contenedores y vallas de plástico contra la puerta del tendido. Se tramitaron cerca de doscientas denuncias. Días antes los artistas suspendían su concierto en el Obradoiro, una vez más, a costa de la lluvia y los fans no lo perdonaron.