El plan de sucesión de Putin causa una crisis política en Rusia

Rafael M. Mañueco MOSCÚ / COLPISA

INTERNACIONAL

El ministro de Finanzas dimite tras una reprimenda de Medvédev

27 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La primera consecuencia de la pérdida de peso y autoridad del aún presidente ruso y tal vez futuro primer ministro, Dmitri Medvédev, no se ha hecho esperar. El solvente titular de Finanzas, Alexéi Kudrin, dimitió ayer después de recibir una reprimenda de Medvédev. El dimisionario, que aspiraba también a encabezar el Gobierno, advirtió el domingo que dejaría el cargo si, como prometió el sábado Vladimir Putin, el actual jefe del Kremlin es nombrado jefe del Ejecutivo.

El politólogo Dmitri Oreshkin cree que este enfrentamiento evidencia «importantes tensiones dentro de la élite rusa» a propósito del plan de sucesión anunciado el sábado en el congreso de Rusia Unida: Putin volverá a ser presidente y Medvédev regresará al Gobierno.

La refriega comenzó el domingo durante una visita del ministro a EE. UU. «No me veo en el nuevo Gobierno. La cuestión no es solo que no me han propuesto nada, sino que las discrepancias que mantengo [con Medvédev] me impiden integrarme en ese equipo», declaró. «No comparto con el actual presidente su visión de la economía, especialmente por haber elevado significativamente el gasto en Defensa», añadió.

La respuesta de Medvédev tuvo lugar ayer: «Tales declaraciones son inadecuadas y carecen de justificación». A su juicio, si el ministro no está de acuerdo, «hay un único camino, que es dimitir». «Esa es la propuesta que te hago», añadió.

Kudrin contraatacó admitiendo que «es cierto que tengo discrepancias contigo, pero lo consultaré con el primer ministro y tomaré una decisión sobre tu propuesta». A lo que el presidente le espetó, ya sin tutear: «Usted puede consultar con quien desee, incluso con el primer ministro, pero por ahora soy el presidente y tales decisiones las tomo yo». Poco después, el Kremlin anunciaba que el presidente había firmado un decreto destituyendo a Alexéi Kudrin.

Cae el rublo

Oreshkin alertó que «la dimisión de Kudrin supondrá un duro golpe para el Gobierno, para su política de reformas y, en general, para la reputación de Rusia ante los mercados». El rublo acentuó ayer su descenso de los últimos días y se registró una afluencia muy por encima de lo normal a bancos y casas de cambio en busca de divisas como el euro y el dólar.

El exministro de Economía y actual presidente del Sberbank, German Gref, cree que Putin y Medvédev «tendrán que acelerar las reformas liberales». El expresidente soviético Mijaíl Gorbachov, sin embargo, estima que «no habrá avances si no se producen profundos cambios a nivel de todo el sistema».

La vuelta de Putin al Kremlin, sin dejar que su delfín tenga un mandato más, ha puesto de manifiesto lo que era un secreto a voces: que es él quien ha dirigido verdaderamente el país desde el 2008. A Medvédev, por tanto, se le percibe ahora muy debilitado, como un político cuyo único mérito ha sido ser fiel a su mentor. Kudrin, con un currículo mucho más sólido, se ve a sí mismo con más merecimientos como para soportar regañinas de un presidente que ha carecido de autonomía.

Es posible que Kudrin no sea la única deserción en el Gabinete, ante la perspectiva de que acuda Medvédev a dirigirlo. Pero lo cierto es que Medvédev levantó expectativas de cambio en un sistema profundamente corrupto. Ha traicionado a quienes creyeron en él.