El frío atenaza a los supervivientes

EFE

INTERNACIONAL

Las autoridades de Japón aumentaron a 5.429 los muertos y a 9.594 los desaparecidos por el terremoto y posterior tsunami.

17 mar 2011 . Actualizado a las 14:04 h.

Las autoridades de Japón aumentaron a 5.429 los muertos y a 9.594 los desaparecidos por el terremoto y posterior tsunami del día 11 en el noreste de país, según el último cómputo oficial facilitado hoy por la Policía.

Se teme que la cifra final de víctimas se incremente todavía en algunos municipios de las provincias más afectadas, como Iwate, Miyagi y Fukushima.

Más de 100.000 militares y reservistas japoneses, ayudados por voluntarios extranjeros especialistas en salvamento, peinan la zona devastada en busca de supervivientes atrapados bajo los escombros o arrastrados mar adentro por la ola gigante de diez metros de altura.

Los equipos de rescate luchan contra el intenso frío al norte de la isla de Honshu y la enorme destrucción provocada por el seísmo.

Por ahora, han rescatado a unas 26.000 personas, según el Gobierno nipón.

Casi 80.000 edificios y viviendas fueron destruidos y más de medio millón de evacuados vive en unos 2.500 refugios temporales, muchos de los cuales no tienen agua potable o electricidad.

El frío atenaza a los supervivientes. La nieve y las bajas temperaturas elevan el riesgo de que sufran hipotermia miles de damnificados que carecen de electricidad para encender las estufas o de mantas para abrigarse.

Seis días después de temblar la tierra en Japón, los militares y voluntarios extranjeros siguen buscando víctimas bajo los escombros pero cada vez dedican más personal y recursos a repartir ayuda e identificar a las víctimas.

Ése es un proceso complicado porque muchos cuerpos han quedado irreconocibles y hay tan pocos forenses disponibles que algunos exámenes los realizan policías locales que solo cuentan con fotografías aportadas por las familias y un listado de nombres de los desaparecidos.