El régimen libio se tambalea tras perder el control de la zona oriental y crece el temor por un éxodo masivo de refugiados.
23 feb 2011 . Actualizado a las 21:45 h.La agencia de fronteras exteriores de la Unión Europea (Frontex) cree que pueden llegar a laos países de la UE entre 500.000 y 1,5 millones de personas a causa de las revueltas en Libia y el norte de África, según han informado fuentes europeas. «Se trata de personas de origen subsahariano que trabajan en Libia y el norte de África» y que «se dirigirían principalmente a Italia, Malta y Grecia».
Los ministros de Interior de la UE se reunirán en Bruselas para debatir por primera vez las consecuencias en la inmigración de las revueltas del norte de África. Asimismo, la Comisión Europea, Frontex y el gobierno italiano informarán al resto de Estados miembros sobre la operación Hermes en la isla italiana de Lampedusa.
«Será la primera oportunidad que tendrán los Veintisiete de discutir en consejo la crisis de la inmigración y valorar los siguientes pasos a tomar», ha informado un portavoz de la presidencia húngara.
El temor por el éxodo masivo de refugiados se extiende en la misma medida que el régimen de Muamar al Gadafi se tambalea, después de perder el control de la zona oriental del país, según diversas fuentes. El dimitido ministro de Justicia, Mustafa Abdel Yalil, aseguró hoy que la zona oriental del país «ha sido liberada totalmente del control» de Gadafi, mientras oficiales del Ejército de Al Yabal al Ajdar, en el noreste y cuya capital es Al Baida, anunciaron que se han unido a la revolución.
«Nosotros los oficiales y los soldados de las fuerzas armadas en la dirección de la zona de Al Yabal al Ajdar anunciamos nuestra unión total a la revolución popular», dijo hoy un portavoz militar en un vídeo difundido por las televisiones Al Yazira y Al Arabiya.
Activistas y testigos confirmaron a la cadena qatarí que «el tercio nororiental de Libia ha sido liberado» y está en poder de «los revolucionarios» y que se han formado comités populares para proteger y gobernar las ciudades. Según el ex ministro Yalil, los jóvenes revolucionarios en Al Baida han detenido al menos a 400 mercenarios de Chad y Níger, al tiempo que confirmó que comités locales protegen las propiedades públicas y privadas en la zona oriental del país.
Al Yazira mostró además imágenes de habitantes de la ciudad de Bengasi que celebraban con canciones y fuegos artificiales lo que llamaban la liberación de esta ciudad de los seguidores del régimen de Gadafi y de los mercenarios.
Según esta cadena, los revolucionarios ya dirigen las emisoras de radio de Bengasi, Al Baida, Darna y Aydabia, todas en el este del país, mediante las cuales emiten comunicados a favor de la revolución e instrucciones a los jóvenes para que protejan las instituciones públicas.
El responsable de relaciones generales del Ministerio de Interior libio, Naji Abu Hrus, advirtió, por su parte, de que en Derna y Al Baida se había proclamado la creación de «un emirato islámico», en clara referencia a que el régimen había perdido su control.
Previamente, en Roma, el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Franco Frattini, había confirmado que la región de Cirenaica, en el noreste, ya no estaba en poder del Gobierno de Muamar al Gadafi y consideraba que la cifra de muertos durante las protestas se acercaba al millar.
Según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), hay un flujo regular de personas procedentes de Libia hacia la frontera con Túnez, aunque la mayoría parecen ser inmigrantes tunecinos que regresan a su país. La portavoz de ACNUR, Sybella Wilkes, informó que también hay libios y personas de otras nacionalidades, y destacó que tanto la fronteras de Libia con Túnez y Egipto permanecen abiertas.
Wilkes declinó hacer una estimación del número de libios que quieren dejar el país por la violencia: «no tenemos cifras», dijo.
ACNUR ha enviado a dos equipos de especialistas a la frontera libio-tunecina, y un tercero a la frontera con Egipto, que se encargarán de evaluar la situación de los refugiados.
Mientras tanto, los gobiernos occidentales se aprestan a evacuar a sus ciudadanos, por vía aérea o marítima: Francia o Rusia ya han comenzado las repatriaciones, mientras que la Unión Europea en bloque, EE.UU. y China han anunciado que lo harán en las próximas horas.