La falta de técnicos impidió analizar los datos sobre la tormenta recogidos por los radares
INTERNACIONAL
La peor catástrofe natural ocurrida en Brasil reveló la ausencia de un sistema eficaz de alerta ante urgencias ambientales, denunció ayer la prensa. El martes, horas antes de los temporales que sembraron devastación y muerte, el Instituto Nacional de Meteorología (Inmet) envió una alerta de «lluvias moderadas a fuertes» a la Defensa Civil, que retransmitió el mensaje a las alcaldías de la región montañosa, pero el mensaje se perdió.
La formación de la tempestad había sido igualmente detectada por el nuevo radar que la alcaldía de Rio de Janeiro instaló en diciembre, pero los datos recogidos por el nuevo equipo no fueron analizados ni retransmitidos ante la falta de técnicos especializados. «Faltan radares y otros sistemas de detección de tempestades, pero el problema mayor es la falta de meteorólogos especializados», dijo a O Globo Manoel Gan, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales.
Mario Serdalbeck, alcalde de Teresópolis, declaró a la prensa no haber recibido ningún aviso antes de la tragedia. Entretanto, el secretario de Medio Ambiente del estado de Río, Carlos Minc, afirmó que la alerta llegó a Nova Friburgo, pero que la población no llegó a ser prevenida.
Los especialistas explicaron a O Globo que el agua alcanzó una velocidad de 100 kilómetros por hora, suficiente para destruir una casa en un minuto.