Hungría desoye las críticas y mantiene su polémicas leyes de prensa y de impuestos a empresas extranjeras
INTERNACIONAL
«No se tiene que modificar una ley húngara solo porque es objeto de críticas extranjeras», declaró ayer el secretario de Estado de Comunicación, Zoltan Kovacs.
05 ene 2011 . Actualizado a las 02:22 h.Hungría hizo ayer oídos sordos a las críticas internacionales sobre su polémica ley de medios y sobre los impuestos excepcionales aplicados a grandes compañías comunitarias, a dos días de la inauguración de su presidencia de la Unión Europea, el 6 de enero.
«No se tiene que modificar una ley húngara solo porque es objeto de críticas extranjeras», declaró ayer el secretario de Estado de Comunicación, Zoltan Kovacs. En posición de fuerza por el hecho de que su partido Fidesz tiene una mayoría de dos tercios en el Parlamento, el primer ministro Víktor Orban reaccionó de esta forma a las críticas tanto nacionales como internacionales sobre la ley que reforma al sector de la prensa.
Poco después, la secretaria de Estado para las Relaciones Europeas, Enikö Györi, matizó sin embargo esta posición: la ley sobre la prensa estará en la agenda de la primera reunión entre el Gobierno húngaro y la Comisión Europea, el viernes.
Posibles sanciones de la UE
Bruselas no dudará en sancionar a Hungría en su semestre de presidencia de la UE si su controvertida ley es contraria al derecho europeo, advirtió ayer uno de sus portavoces. La Comisión Europea ya había expresado sus dudas sobre este texto, en especial la independencia del consejo de prensa, integrado por cinco miembros del partido del Gobierno, y pidió aclaraciones para verificar su compatibilidad con el derecho europeo.
Francia se unió ayer a Alemania y al Reino Unido para exigir la modificación del texto. Esta ley «es incompatible con la aplicación de una cierta idea de libertad de la prensa, validada por todos los tratados europeos», dijo el portavoz François Baroin.
La nueva ley prevé multas de hasta 730.000 euros para los medios que «atenten contra el interés público, el orden y la moral», o si dan «informaciones parciales». También obliga a los periodistas a revelar sus fuentes sobre cuestiones que afecten a la seguridad nacional.
La UE espera también explicaciones sobre la nueva tasa para obligar a empresas extranjeras a contribuir a reducir el déficit público. Trece empresas europeas ya han pedido en una carta a la CE sanciones para Hungría.