El Pentágono también sufre la crisis y recortará su presupuesto en más de 100.000 millones de dólares

Tatiana López NUEVA YORK/LA VOZ.

INTERNACIONAL

05 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.

Corren malos tiempos en EE.?UU. Tanto que el propio Pentágono se ha visto obligado a apretarse el cinturón, recortando su presupuesto en más de 100.000 millones de dólares, lo que supone el mayor tijeretazo en la historia del Ejército de este país. El secretario de Defensa, Robert Gates, detallará mañana dónde y cómo se harán los ajustes.

La decisión del Pentágono llega en un momento en que el elevado déficit público, unido a la retirada de las tropas de Irak, ha aumentado la presión para que el Ejército ponga fin a muchos de sus programas.

El déficit público estadounidense asciende a más de 1,4 billones de dólares, cifra que podría aumentar. En los últimos días, Barack Obama ha pedido al Congreso que eleve el límite de dinero que el Gobierno puede pedir prestado, lo que ha provocado un nuevo enfrentamiento con la oposición.

Los republicanos ya han advertido que no piensan consentir más despilfarro del dinero de los contribuyentes. Los demócratas se defienden asegurando que gran parte del déficit se produjo durante la Administración Bush.

El pasado diciembre, la revista especializada Defense News ya adelantó que la Casa Blanca había pedido al Ejército un recorte en su presupuesto de más de 90.000 millones de dólares en los próximos cinco años.

Se espera que una de las primeras víctimas de este recorte sea el programa de Vehículos Anfibios Expedicionarios (EFV según sus siglas en ingles) y cuya construcción corre a cargo de la empresa General Dynamics Corp. Los EFV se encuentran todavía en período experimental, por lo que su supresión no afectará a las tareas de combate. También está en peligro el programa de misiles de corto alcance desarrollado por la empresa Raytheon Co.

Fuentes del Pentágono trataron ayer de restar importancia al recorte, matizando que el Ejército solo eliminará aquellos programas que no sean necesarios o cuya gestión no sea lo suficientemente satisfactoria para los mandos.