El topógrafo Luis Urzúa, jefe de turno de los 33 mineros chilenos que permanecen desde el 5 de agosto atrapados, será el último en salir de la mina San José cuando comience el rescate, dijo el psicólogo Alberto Iturra, miembro del equipo de salvamento.
Urzúa, conocido como don Lucho, y quien llevaba solo dos meses trabajando en el yacimiento, es además uno de los responsables de la cohesión mostrada por los trabajadores.
Después de que fuese establecida conexión con la superficie el 22 de agosto, el jefe de turno fue quien habló con el ministro de Minería, Laurence Golborne, y con el presidente Sebastián Piñera. «Bajo un mar de rocas, estamos esperando que todo Chile haga fuerza para que nos puedan sacar de este infierno», dijo Urzúa a Piñera el 24 de agosto.
El liderazgo formal y humano de Urzúa, cuya familia no quiere hablar con los medios, fue puesto a prueba en algunos momentos en el interior de la mina, cuando un grupo de mineros desafió su autoridad. Era el encargado de organizar la comida, la disciplina, asignarles tareas e imbuirlos de esperanza.
Urzúa, de 54 años, de salir este jueves, será el hombre que más tiempo haya estado atrapado en una mina a 700 metros de profundidad.
Primero saldrán los hábiles, después los más débiles y finalmente los más fuertes del grupo. No se conocen los nombres de quiénes saldrán primero, que serán encabezados, según el ministro de Salud, Jaime Mañalich, por un voluntario. Urzúa es conocido como una persona educada y de carácter firme. Perdió a su padre cuando era niño y ayudó a criar a sus seis hermanos menores, se educó por esfuerzo propio y según los que han trabajado bajo sus órdenes es un jefe al que nunca nadie le ha escuchado proferir alguna mala palabra, según Efe.