La corrupción salpica al jefe de los servicios secretos, al de Protección Civil, a políticos y a jueces
15 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El ya conocido como caso Anemone, una trama de corrupción articulada por el constructor que lleva ese apellido, podría provocar una crisis en el Gobierno de Silvio Berlusconi, que ayer reaccionó con dureza contra los implicados. Durante toda la semana los medios de comunicación italianos publicaron diversas listas de unas 400 personalidades, tanto del mundo político como de las fuerzas de seguridad y del espectáculo que estarían involucradas en el caso.
Para el presidente del Gobierno italiano, no habrá «ninguna indulgencia» con los que estén implicados, aunque precisó también que «es inaceptable que la lista de clientes de una empresa se presente en la prensa como una lista de culpables», en referencia a los listados que circulan en los diarios.
De todas formas, Silvio Berlusconi, según dicen sus más próximos, insiste en negar que este escándalo sea una nueva Tangentópolis (el caso de sobornos de los noventa), pero ya ha anunciado que despedirá de su cargo a quien se «vea implicado en la investigación de los jueces», lo que ya ha ocurrido con la dimisión de uno de sus ministros más cercanos, el titular de Desarrollo Económico, Claudio Scajola, obligado a marcharse tras descubrirse que parte del dinero para la compra de su piso en Roma provenía del constructor Anemone.
Son muchos los políticos y altos funcionarios que en este momento tiemblan en Roma. En las listas que han aparecido en la prensa, y que ya provocaron la defensa airada de muchos de los incluidos, aparecen numerosos nombres de personajes conocidos también en el mundo del espectáculo. Además de los clientes de Anemone, entre los presentes habría políticos y funcionarios que le adjudicaban las contratas millonarias a cambio de favores.
El constructor Diego Anemone, que ha estado en la cárcel hasta esta semana, es el centro de una trama de corrupción centrada en la concesión de contratas para grandes obras públicas italianas, entre las que se encuentran los trabajos para la celebración del G-8 en la isla de La Magdalena que al final se celebró en L'Aquila, la ciudad afectada por el terremoto.
Altos cargos
La Guardia de Finanza está investigando la relación entre el constructor y los nombres que aparecen en la lista, entre los que figura el jefe de Protección Civil, Guido Bertolaso; el vicepresidente del Consejo Superior de la Magistratura, Nicola Mancino, y el juez del Tribunal Constitucional Gaetano Silvestre. El jefe de la policía, Antonio Manganelli, ha aclarado que «el Ministerio del Interior nunca ha tenido relación con los constructores», mientras se confirmaba que Francesco Pittorro, general de los servicios secretos, figura entre los indagados por corrupción a causa de la compraventa de una casa con la ayuda de Anemone. Los investigadores creen que podría existir una segunda lista con personajes relacionados con el Gobierno, entre ellos algunos ministros y subsecretarios. La oposición insiste en que se investigue la trama «hasta el fondo», mientras Antoni di Pietro pide la dimisión de un Gobierno y un Parlamento que ya «no tienen ninguna credibilidad».