Alaui promete no excluir a nadie en el nuevo Gobierno iraquí, pero Maliki no se da por vencido
INTERNACIONAL
El vencedor de las elecciones legislativas iraquíes, el ex primer ministro laico Iyad Alaui, inició ayer las negociaciones para formar una coalición gubernamental. Ayer, Alaui indicó que su lista había nombrado al viceprimer ministro saliente, el suní Rifaa al Issawi, para las negociaciones con los otros partidos.
«Hasta el momento había conversaciones, las negociaciones empiezan ahora tras el anuncio de los resultados. El diálogo se desarrolla con las diferentes fuerzas políticas sin excepción», afirmó en rueda de prensa. «Pensamos que debe haber un Gobierno fuerte, capaz de tomar decisiones que permitan a Irak alcanzar la paz y recuperar su lugar en el seno de la comunidad internacional», agregó. Alaui precisó que Al Issawi fue designado para dirigir las negociaciones con «las fuerzas políticas, que hayan ganado o no». Alaui también anunció su intención de iniciar «un nuevo capítulo» con los países vecinos -Siria, Irán, Arabia Saudí y Kuwait- y establecer con ellos mejores relaciones.
Oportunidad para Maliki
Pero una decisión del Tribunal Supremo, anunciada ayer, podría complicar los proyectos de Alaui. A petición del primer ministro saliente, Nuri al Maliki, el Supremo resolvió que la tarea de formar un Gobierno podía ser también confiada a una alianza de listas, si estas suman el mayor número de escaños. Así, si la lista de Al Maliki, que solo tiene dos escaños menos que la de Alaui, consigue formar una coalición con otras listas, como la alianza de los partidos chiíes religiosos o la alianza kurda, podría verse encargada de formar el nuevo Gabinete, lo que generaría una crisis política.