La asistencia a los damnificados pasa a ser prioritaria sobre la búsqueda de supervivientes
23 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La asistencia a los damnificados pasó a ser prioritaria sobre la búsqueda de supervivientes y ayer empezaron a distribuirse agua y alimentos a gran escala en Haití, donde las organizaciones internacionales han detectado la aparición de los primeros casos de enfermedades epidémicas. Las más importantes son las diarreas, debidas a las limitaciones del acceso a agua en buenas condiciones, las infecciones respiratorias, en particular entre los niños, los problemas dermatológicos, el tétanos y la meningitis.
Pasados diez días del seísmo desciende la avalancha de heridos con traumatismos y amputaciones, propia de los primeros momentos en situaciones de emergencia, y se entra en una segunda fase, en la que comienzan a detectarse enfermedades como las citadas a consecuencia de la insalubridad.
Con todo, Puerto Príncipe muestra signos de una tímida normalización en su actividad cotidiana, con la presencia de brigadas de limpieza en algunos lugares, la actividad comercial y la reaparición de patrullas de la ONU, que hasta ahora habían atendido en muchos casos cometidos derivados de la catástrofe. También la actividad de las oenegés comienza a estar más organizada.
A pesar de dos réplicas que sacudieron la capital, una larga fila de supervivientes esperaba en calma en los alrededores del palacio presidencial agua y comida. Los cascos azules distribuyeron 22.000 litros de agua y diez toneladas de raciones que debían proporcionar tres días de comida a 4.000 familias. En otras partes, el Programa Mundial de Alimentos preveía alimentar a 27.000 personas mediante repartos en un estadio de fútbol y en el barrio de Delmas.
Veinte mil tiendas de campaña que permiten alojar a 100.000 personas ya fueron montadas en Puerto Príncipe y se esperan 20.000 más. Además, el puerto se encuentra parcialmente operativo así como el 30% de las estaciones de servicio. La mayor parte de los supermercados abrirán la próxima semana.
Milagro
Los equipos de socorristas se concentran cada vez más en la ayuda dirigida a personas que lo necesitan. Tras casi diez días de búsqueda de supervivientes, gran parte de los socorristas emprendieron el camino de regreso a sus países. Apremia ahora acudir en ayuda de los supervivientes privados de hogar. Ello no excluye milagros como el de una anciana que fue rescatada por los franceses la mañana de ayer. Se llama Marie Caride, tiene 84 años de edad, presenta diversas magulladuras y ha sido evacuada por los norteamericanos.
Las agencias de la ONU contabilizaron de 500.000 a 700.000 desplazados y las autoridades haitianas contaron 508 campamentos en Puerto Príncipe. De los 350 que visitó la ONU (donde viven 472.000 personas), solo seis tienen agua potable. El transporte de ayuda se enfrenta a más de 690 puntos de bloqueo consecuencia de la destrucción en puentes y carreteras.
Mientras, comerciantes de Puerto Príncipe han comenzado a vaciar sus almacenes para llevarse todas las mercancías a otro lugar y ponerlas a salvo del pillaje, que se repite día tras día. Avalanchas formadas por cientos de personas en busca de algo para comer o para vender recorren todos los días los ruinosos comercios de la avenida Dessalines y las calles adyacentes, en el Centre Ville, que se han convertido en una especie de ciudad fantasma.