Un juez de Nueva York levanta el embargo de fondos del Banco Central argentino en EE.UU.

Agustín Bottinelli

INTERNACIONAL

15 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La noticia llegada ayer de Estados Unidos alivió en parte las tensiones que aún mantienen el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con el presidente del Banco Central y parte de la oposición política. El secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, anunció que el juez de Nueva York Thomas Griesa decidió «dar de baja la medida» solicitada por los fondos de inversión que cuentan con bonos argentinos en suspensión de pagos. En efecto, el juez Griesa levantó el embargo que pesaba sobre las cuentas que el Banco Central de la República Argentina tiene en la Reserva Federal de EE.?UU.

Los fondos, por 1,7 millones de dólares, estaban embargados desde el martes y la medida obedeció a que el Gobierno argentino intentó habilitar las reservas del Banco Central para el pago de la deuda externa, lo que permitió a los inversores de bonos presentar la solicitud de embargo por un monto total de 2.735 millones de dólares.

La noticia del levantamiento del embargo impactó de inmediato en los títulos de la deuda pública argentina, que en pocas horas se recuperaron un 1,6% después de varios días de caída.

Un nuevo asalto

En la pelea interna, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, confirmó que el procurador del Tesoro, Osvaldo Guglielmino, presentó ayer una denuncia contra la jueza María José Sarmiento y el diputado opositor Federico Pinedo por «estafa procesal» en la causa por el uso de las reservas del Banco Central. La demanda se basa en los continuos cambios en los procedimientos judiciales que se realizaron en la causa generada a partir del conflicto por el Fondo del Bicentenario, que intentó crear Cristina Fernández a través de un decreto de urgencia que fue denunciado.

Aníbal Fernández aseguró que Pinedo se valió de un ardid judicial para conseguir que el amparo presentado sea encausado por la vía ordinaria y así «poder recusar a uno de los diputados». Y aseguró que la jueza Sarmiento «es una partícipe necesaria para que se pudiera producir este tipo de ardid».

Un nuevo asalto que dilata la solución a un problema que enfrenta a los tres poderes del Estado en Argentina.