Londres y Dublín intentan desbloquear la crisis abierta en el Úlster tras el caso Robinson
INTERNACIONAL
Tanto el primer ministro británico, Gordon Brown, como su homólogo irlandés, Brian Cowen, confían en que Irlanda del Norte puede superar la crisis política que amenaza al Gobierno autónomo. El mensaje positivo se produjo tras una reunión que ambos líderes mantuvieron ayer en Londres para valorar la situación en la provincia británica tras el escándalo personal y político del ministro principal, el unionista Peter Robinson.
El traspaso de competencias policiales y de justicia de Londres a Belfast estuvo sobre la mesa, una transferencia que «es realista y alcanzable», según un comunicado conjunto tras la reunión.
El encuentro tiene lugar dos días después de que Robinson se viera obligado a abandonar temporalmente su cargo tras la crisis producida por la infidelidad de su esposa y sus irregularidades políticas.
Los dos premieres añadieron que «estamos dispuestos a hacer lo que sea necesario para lograr la continuación del proceso de paz en el Úlster», y agregaron que «no contemplamos el fracaso». La cuestión de la policía y las divisiones entre unionistas y republicanos en torno a cómo asumir la responsabilidad de la futura policía norirlandesa, el servicio de tribunales y las cárceles de la provincia, ha afectado gravemente las relaciones entre el DUP y el Sinn Féin, socios en el Ejecutivo de Stormont.
El Sinn Féin quiere ver a la policía bajo control local, y se queja de que el DUP reniega de un compromiso asumido en el 2006, cuando ambas partes convinieron en establecer la distribución del poder ejecutivo. El miedo tanto en Londres como en Dublín es que el Sinn Féin se retire del Ejecutivo, lo que provocaría elecciones que podrían ganar los republicanos, desestabilizando la actual situación política en el Úlster.
Iris pagó el funeral
Por otro lado, Iris Robinson dejó el miércoles de ser diputada del DUP, mientras que la prensa local, que no abandona el filón del Irisgate que ha hecho aumentar las ventas de los periódicos en un cien por cien, informaba ayer de que la ex primera dama norirlandesa pagó los funerales del padre de su amante, con el que a su vez también mantuvo relaciones.